Un tribunal en Libia sentenció a muerte a Saif al Islam, hijo del exgobernante Muamar Gadafi.


El hombre recibió la sentencia por crímenes de guerra relacionados con la revolución de 2011, junto con otras ocho personas.


Estaban acusados de reprimir las protestas contra el exlíder y padre de Saif, junto con docenas de otras autoridades de la época.


Saif al Islam no acudió a los tribunales y presentó evidencia a través de un video.


El hombre es retenido por un antiguo grupo rebelde en la localidad de Zintan que se niega a entregarlo.


Saif al Islam todavía puede apelar a la sentencia.


Otras de las antiguas autoridades importantes que también fueron sentenciadas a muerte son Abdallah al Senousi, jefe de la inteligencia de Gadafi. El exprimer ministro Baghdadi al Mahmoudi también correrá la misma suerte.


Según explica desde Trípoli el corresponsal de la BBC John Simpson, los condenados aún tienen derecho a apelar la sentencia.


Otros de los acusados han recibido penas que van desde los cinco años de prisión hasta cadena perpetua.