HistoriaUn momento emotivo y sorprendente ocurrió esta semana un un tribunal de Miami: una jueza y un hombre acusado de robo se reencontraron.


La jueza de la corte de fianzas Mindy Glazer reconoció a Arthur Booth, quien estaba siendo procesado tras haber sido arrestado por la policía.


“Señor Booth, le tengo una pregunta: ¿usted asistió a la escuela Nautilus?”, pregunta Glazer.


Booth la reconoce y, tras una breve sonrisa, se da cuenta del peso del reencuentro. Empieza a gritar, desconcertado y en medio de llanto, “¡Oh Dios mío!”. Muchos años después, él está frente a una amiga de infancia, ahora encargada de dictar su sentencia.


“Lamento verlo aquí, siempre me pregunté qué había pasado con usted. Era el chico más amable en la escuela”, dijo la jueza.


“Espero que pueda cambiar su vida. Buena suerte”.


Y concluye: “Lo triste es ver cuán viejos estamos”.


La magistrada le dictó a Booth una fianza de 43.000 dólares.