JCEEl Frente Amplio llama a todos los partidos y movimientos políticos de oposición a exigir a la Junta Central Electoral que agilice el empadronamiento de los dominicanos residentes en el exterior, para superar la lentitud de los trabajos.


Explican que el padrón electoral del 2012 contaba 328,605 ciudadanos en el extranjero y hasta la fecha tan solo se han registrado algo más de 154 mil dominicanos, según declaración reciente de Roberto Rosario, presidente de la JCE.


La lista de electores en el exterior debería alcanzar, por lo menos, entre un 7% a 8% con relación al padrón nacional, es decir entre 492,800 a 563,440 personas con derecho a voto, por lo que más de 400 mil dominicanos no tienen aún sus cédulas.


El cierre del padrón está pautado para el 15 de enero del 2016, lo que significa que al ritmo que van los trabajos muchos dominicanos no conseguirían sus documentos para ejercer el derecho constitucional al voto.


Si relacionamos estos datos con el hecho de que el PLD tiene escasas simpatías entre los dominicanos residentes en el extranjero, donde no llega el clientelismo de las cajitas, entonces se puede llegar a la conclusión de que esta JCE, dominada por los peledeístas, tendría razones para no agilizar esos trabajos, violando el mandato constitucional.


El PLD sabe que los votos en el extranjero pueden ser decisivos para perder las próximas elecciones, por lo cual resulta imprescindible que la oposición exija con firmeza el empadronamiento de los dominicanos residentes fuera del país.


Por otro lado, el Frente Amplio plantea que se debe auditar el registro civil y el padrón electoral para determinar cómo han sido afectados tras la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional y la aplicación de la Ley 169-14, en lo referente a ciudadanos dominicanos, nacidos aquí de padres extranjeros.


Esto se hace más urgente por la reciente lista de más de 50 mil ciudadanos dominicanos, publicada por la JCE, en la cual se advierten numerosos errores: nombres sin apellidos, extraños apellidos como “Ilegible” o “Noseentiende”, entre otros defectos detectables a simple vista.


“Las autoridades han dado, aquí y en el extranjero, cifras contradictorias que resultan sospechosas por la conocida manía peledeísta de utilizar todos los recursos del Estado a favor del partido de gobierno e incluso de uno de sus grupos contra otro (antes, del leonelismo contra el danilismo y ahora al revés)”.