FNPLa Fuerza Nacional Progresista (FNP) solicitó al gobierno dominicano aclarar las supuestas declaraciones emitidas por el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en el sentido de que las autoridades dominicanas se comprometieron a solicitud de ese organismo a no efectuar repatriaciones, incluidas las voluntarias.


“En caso de que la respuesta gubernamental sea afirmativa, consideramos que dicho compromiso constituiría una flagrante violación a la Constitución de la República, así como a las leyes y reglamentos sobre la materia, y que el mismo deber ser condenado y rechazado enérgicamente por todos los dominicanos por su índole antinacional”, señala la nota.


A continuación presentamos en comunicado íntegro:


FNP RECLAMA ACLARACIÓN Y ANUNCIAN ACCIONES


La Fuerza Nacional Progresista, ante la ocurrencia de situaciones y eventos que afectan o son susceptibles de afectar gravemente la soberanía y la autodeterminación de la República, formula la siguiente declaración:


1.- Demandamos del gobierno dominicano una aclaración publica inequívoca en relación a la veracidad de las declaraciones emitidas recientemente por el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en el sentido de que las autoridades dominicanas se comprometieron a solicitud de ese organismo a no efectuar repatriaciones, incluidas las voluntarias, de ningún nacional haitiano, y que ese compromiso duraría hasta la conclusión del proceso de documentación de todos los registrados dentro del Plan de Regularización cuya fecha de cierre fue 18 de junio del 2015.


En caso de que la respuesta gubernamental sea afirmativa, consideramos que dicho compromiso constituiría una flagrante violación a la Constitución de la República, así como a las leyes y reglamentos sobre la materia, y que el mismo deber ser condenado y rechazado enérgicamente por todos los dominicanos por su índole antinacional.


Peor aún, de confirmarse esa declaración del Secretario General Almagro, revelaría que desde el gobierno dominicano se asumen posiciones ambivalentes, encontradas o dúplices en torno a un asunto de tanta trascendencia: mientras funcionarios de alta jerarquía de cara a la población son enfáticos y reiterativos sosteniendo que se aplicaran las leyes dominicanas y que “no se aceptara que la OEA trace pautas”, a las organizaciones internacionales y a enviados diplomáticos de poderosos países se le garantiza que en el inmediato porvenir no se cumplirán las acciones que mandan las leyes dominicanas.


Nos resistimos a creer lo expresado por el Secretario General Almagro en el sentido de que las autoridades aceptaron paralizar las repatriaciones bajo el absurdo argumento de que “existe un margen alto de error de que sean deportados personas que se acogieron al Plan de Regularización”. Sobre este punto es bueno recordar que los datos biométricos fueron capturados en el proceso y por tanto dicho argumento es risible e inadmisible.


2.- Con independencia de lo precedentemente tratado, anunciamos que la semana entrante emprenderemos acciones jurídicas puntuales antes las instancias jurisdiccionales correspondientes, con el objeto de llevar al gobierno a la legalidad, en lo relativo al cumplimiento de la ley de Migración, del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, y de las normas de nacionalización del trabajo contenidas en el Código Laboral.


Resulta injustificado -y lamentamos tener que expresarlo un 16 de julio, fecha de la fundación del movimiento patriótico La Trinitaria, en 1838- que después que el Presidente de la República ante la Asamblea Nacional, así como altos funcionarios del gobierno, como el Ministro de Interior y Policía y el Director General de Migración, proclamaran la decisión de emprender acciones de repatriación a partir de la fecha de conclusión del periodo de registro del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, solo se hayan podido observar discursos y visitas de embajadores a los centros de deportación, sin que se hayan emprendido acciones concretas que confirmen la sedicente voluntad de cumplimiento.


Advertimos que esa actitud ambigua o débil asumida desde las esferas gubernamentales, justo cuando arrecian los ataques infames y mendaces contra la imagen exterior de la República y de sus intereses estratégicos, solo está contribuyendo a estimular que las agresiones sean más audaces y amenazantes.


Sobre este respecto, queremos evocar la sabia sentencia de Winston Churchill: “la debilidad no es lo mismo que la traición pero con mucha frecuencia provoca las mismas consecuencias catastróficas.”


El gobierno dominicano no debe olvidar que hay un pueblo inquieto y expectante, que confía y espera, que los que han sido elegidos y designados para defender sus intereses cumplan con su deber de preservar y ejercitar la soberanía y autodeterminación de la República Dominicana.