nina Ver a Perla Massiel Cabrera Reyes es contemplar el reflejo de su gemela, Carla Massiel, la niña de 9 años que ya lleva 19 días desaparecida. La familia no sabe nada, ha agotado todos los recursos en la búsqueda de la pequeña y solo apelan a la gracia de Dios.


Su madre, Yolandita Cabrera, parece estar tranquila, aunque confiesa que ya no le quedan más lágrimas ni recursos económicos para seguir luchando. “Ya no tenemos cómo correr, no sabemos a dónde vamos, ya fuimos a todos los medios; si yo fuera rica esto estaría lleno de militares, pero como yo soy pobre, ellos (la Policía) se desentendieron del caso”, manifiesta.


La humilde mujer se sienta en una silla plástica un tanto defectuosa para hablar con el equipo de este diario, en la galería de la pequeña vivienda donde reside. Agradece el apoyo de la prensa y también de los vecinos, quienes siguen pendientes de la desaparición de su retoño.


Yolandita se aferra y mantiene las esperanzas intactas de que su hija aparecerá sana. Entiende que la Policía se ha enfriado en el caso. “Ya ellos no llaman, no hacen diligencias, no sabemos nada”, relata.


Ella hace un llamado al gobierno para que la ayuden a encontrar a su hija, quien despareció la noche del 25 de junio de una campaña cristiana cerca de su casa, ubicada en el sector Los García, en el kilómetro 22 de la autopista Duarte.


“Si ellos pueden ayudarnos, que nos ayuden en algo porque nosotros estamos totalmente agotados, los policías se olvidaron de nosotros”, dice desesperada, en lo que llega un vecino y le pregunta -¿cómo está la cosa?, ella responde -esperando una obra de Dios.


Lo que más incertidumbre le crea a los parientes de Carla Massiel es que nadie vio nada, ni escuchó nada esa noche. “Ni un pájaro que sale volando, el pájaro deja aunque sea un rastro”, comentan.


El martes de la semana pasada Yolandita y su esposo Manuel Reyes Méndez se trasladaron a la ciudad de Santiago, tras recibir una llamada donde le aseguraban que habían visto a la niña. Al llegar al lugar se percataron de que se trataba de otra menor de edad. Desde entonces la familia no ha recibido ninguna otra llamada de esta naturaleza.


Investigación


Mientras tanto, la Policía Nacional admite no tener una respuesta contundente a este caso, pese a que aseguran realizan todos los esfuerzos de lugar para dar con el paradero de la pequeña. El vocero del cuerpo del orden atribuye esta situación a que en el lugar de los hechos no hay cámaras de video, ni testigos precisos que arrojen luz a la investigación.


El portavoz de la Policía, Jacobo Mateo Moquete, declaró que en esta pesquisa las autoridades han tenido que “partir de cero”, ya que el único dato con el que cuentan es el de una persona tartamuda, quien dijo ver a un hombre llevarse a la niña y cuando éste se acercó a reclamarle “le tiró varias puñaladas”.


“Decenas de casos han sido resueltos a través de las cámaras de seguridad del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1 ó de alguna cámara instalada por propietarios de negocios, lo cual es además un servicio a la ciudadanía”, argumentó al tiempo que aclaró que el estatus económico de la familia no tiene ninguna relación con la falta de datos en el caso.


Para la labor investigativa, según especificó Moquete, 104 oficiales trabajan el caso, al mando del jefe de la Policía, mayor general Manuel Castro Castillo, quien ha ordenado que le rindan un informe sobre las ejecutorias implementadas.


Fuente: Listín Diario