LesbianasLa madre de una de ellas les prohibió que salieran vestidas de novia a la calle y la Policía les amenazó para que no montaran una “escena” en el registro civil, pero aun así dos feministas se dieron hoy el “sí, quiero” en Pekín en una ceremonia sin validez legal, pero con un claro mensaje para el Gobierno.


La euforia vivida en Estados Unidos por la reciente legalización del matrimonio homosexual se ha contagiado a China, como manifestaron hoy Li Tingting y Teresa en su original casamiento.


La entrada al restaurante donde las feministas celebran su enlace informal en Pekín está repleto de pancartas, banderas multicolor y fotografías de sus años juntas.


Los invitados, una docena de amigos pero ningún familiar, aplauden a su llegada y unos a otros se colocan pegatinas con la bandera del arco iris.


Esta inusual boda entre lesbianas en China se convierte en una fiesta del orgullo gay en toda regla y un reducido grupo de periodistas forma parte del evento, celebrado en una sala privada.


“Will you marry me? (¿Quieres casarte conmigo?)”, le pregunta Li en inglés a su compañera, frente a la multitud de cámaras que recogen cada movimiento de la pareja en el restaurante, que se convierte poco después en un plató de entrevistas a las enamoradas.