DominicanoEl dominicano Luis Morales Santana, quien tiene 15 años preso y está en proceso de deportación, ganó una disputa legal en la Corte Federal del Distrito Sur, en Manhattan, en la que peleó durante años por su derecho a la ciudadanía americana.


Una corte de circuito menor le había negado la ciudadanía de Estados Unidos, alegando que su padre, que se naturalizó norteamericano, no cumplió con algunos de los requisitos de la ley, y que la madre no estaba presente.


Cuatro años después de que jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos quedaron empatados 4-4, sin definir el estatus de Morales Santana, la Corte Federal del Segundo Circuito de Apelaciones, dictaminó que la ley vigente, “aplica estereotipos inadmisibles” e impone una dura carga a los padres.


La ley requiere para los padres no casados que son ciudadanos de Estados Unidos, que pasen al menos 10 años antes de que el Gobierno les confiera la ciudadanía a sus hijos.


Pero en 2012, una enmienda a esa ley redujo el tiempo a cinco años y establece ese lapso para hijos de ciudadanos americanos nacidos en el extranjero, especialmente cuando uno de los dos no es estadounidense.


Para madres americanas solteras que residen en Estados Unidos, el tiempo es de solo un año.


La primera decisión contra Morales Santana, argumentó que su padre dejó pasar los 20 días de plazo reglamentario para someter la petición.


El dominicano cumple la sentencia por narcotráfico, posesión de armas de fuego y otros delitos graves. Si el Departamento de Justicia no apela la decisión, se le concederá la ciudadanía y no será repatriado a la República Dominicana.


Los abogados de Morales Santana dijeron en la apelación que la ley de inmigración que se aplica a esa parte, “tiene un trato desigual para padres y madres y viola una cláusula de la Constitución de los Estados Unidos”.


Los jueces de apelación determinaron en favor del dominicano que el estándar más bajo debe aplicarse a las madres y los padres “y, por tanto, el señor Morales es ciudadano americano por nacimiento”.


La Corte Suprema en Washington asumió el debate del tema en 2011, después de que una corte del noveno circuito judicial en San Francisco (California) confirmó la ley como “constitucional”.


Pero la jueza Elena Kagan, se recusó, dejando intacta la sentencia del noveno circuito. El abogado Stephen Broome, uno de los representantes de Morales Santana, señaló que no le sorprendería si la suprema vuelve a abordar el tema.


“Este es un caso de efecto limitado en el número de personas, pero hay algunos principios jurídicos muy importantes en juego”, dijo la doctora Sandra Park, una abogada de la Unión Americana de Libertades Civiles, que trabajó en el caso de 2011.


La eventual nueva intervención del Suprema Corte está sujeta a la decisión del Departamento de Justicia de si apela o no el dictamen emitido en Nueva York.


La activista dijo que esa es una de las pocas leyes federales que hace distinciones basándose en el género.


La Suprema estableció previamente una sección diferente que impone a los padres el requisito de demostrar la paternidad.


Esa decisión, que fue tomada en 2011, alega que la disposición se basa en “diferencias biológicas legítimas”.