DialogoCon la postura del Gobierno de Michel Martelly, de no pedir disculpas al Gobierno de República Dominicana por las críticas y la campaña de descrédito tras la aplicación de un plan de su política migratoria, y el retiro de su embajador, se alejan las posibilidades de que se retome el diálogo entre ambas naciones.


Las recientes decisiones del gobierno haitiano se producen luego de que el Gobierno de República Dominicana expresa su disposición de retornar al diálogo con el vecino país, sólo cuando haya una disculpa y el cese de la campaña de descrédito.


La destitución de Daniel Supplice como embajador estuvo precedida de las declaraciones del primer ministro de Haití, Evans Paul, quien afirmó que no habrá disculpa para sus “torturadores”, refiriéndose a los planes migratorios que ejecuta la República Dominicana.


Supplice confirmó este miércoles que fue retirado de su cargo por el gobierno de su país y que en su lugar fue nombrado el encargado de Negocios Magalie Jeanty Magloire. Dijo no saber si la designación Magloire era de manera interina.


Supplice, quien informó que dejará territorio dominicano el viernes, dijo que el Gobierno dominicano fue notificado de la decisión de las autoridades haitianas. “El gobierno haitiano puede darle la razón”, respondió Supplice cuando un medio local le cuestionó los motivos de su salida “definitiva de República Dominicana”.


Sin embargo, el periódico haitiano Le Nouvelliste publicó que el hasta ahora embajador había sido destituido por “no haber defendido a su país apropiadamente” en sus distintas intervenciones públicas sobre la crisis migratoria que afecta a los dos países tras la finalización del Plan de Regularización de Extranjeros puesto en marcha por el Gobierno dominicano”.


En recientes declaraciones Supplice criticó el Programa de Identificación y Documentación para los Inmigrantes Haitianos en República Dominicana “(PIDIH) por no haber servido a los intereses de Haití en la actual crisis, y por lo que muchos nacionales haitianos no pudieron acogerse al Plan de Regularización de Extranjeros ejecutado por el Gobierno dominicano.


“El PIDIH no funciona bien, por una razón muy simple: El gobierno haitiano no podía dar los tres documentos. Dijeron que entregarían pasaporte, una carta de identificación nacional y un acta de nacimiento. Tenemos dificultades de dar los tres documentos. Se les dijo al Ministerio desde hace mucho tiempo que hable con el gobierno dominicano para decirle que el documento más importante era la cédula haitiana… que tiene todas las informaciones de las personas y datos biométricos”, señaló en ese momento.


Dijo en ese entonces que por ese planteamiento el gobierno haitiano no quiso dar los documentos y “por eso no se inscribieron más personas en el PIDIH”.


De acuerdo a informes del Gobierno dominicano, más de 38 mil haitianos indocumentados han retornado voluntariamente a su país tras vencido el plan de regularización, el 17 del pasado mes de junio, tras lo cual las autoridades de Haití han advertido de una crisis humanitaria por supuestas deportaciones masivas, así como un el trastorno al proceso electoral.


Con sus denuncias, incluso ante organismos internacionales, el Gobierno haitiano trata de presionar para que el Gobierno del presidente Danilo Medina establezca normas que eviten las repatriaciones de quienes no se acogieron al Plan de Regularización.


También, más de 288 mil extranjeros indocumentados serán favorecidos con carnets de permanencia por dos años, tras acogerse al plan de regularización.