CorrupcionEl ex senador estatal demócrata de Queens, Malcom Smith, fue condenado este miércoles primero de julio a 7 años en la cárcel por corrupción y otros delitos, después que un jurado lo declaró culpable de varios cargos relacionados, entre los que se incluyen conspiración para aceptar sobornos, fraude electrónico y extorsión, luego que tratara de usas mecanismos ilegales para impedir unas elecciones primarias en las que caería derrotado un candidato de su partido a la alcaldía de White Plains.


Un cómplice del ex senador, Vincent Tabone, fue sentenciado también a 3 ½ años de prisión por haber ayudado su jefe político a tratar de montar el fraude, dijeron los fiscales federales.


Smith y Tabone, fueron sentenciados en la Corte Federal de White Plains y el primero fue líder de la mayoría demócrata en el senado estatal de Nueva York, pero trató de comprar elecciones en comités republicanos de varios distritos, para intentar llegar a la posición a la que aspiraba.


El juez federal Kenneth Karas, dijo que Smith, violó y defraudó la confianza de los constituyentes al cometer las fechorías para ganar forzosamente la posición electiva que buscaba.


Smith, quien no habló durante la sentencia, no tenía ninguna reacción visible a la condena.


Deberá entregarse en una cárcel federal el próximo 21 septiembre para comenzar a cumplir la condena.


Abandonó el tribunal sin hablar con los periodistas.


En febrero, un jurado federal de White Plains tomó sólo 90 minutos para encontrar a Smith y Tabone, culpables de los cargos de soborno.


Tabone también fue declarado culpable de manipulación de testigos.


“Smith abusó de su posición de confianza pública y alentó a otros a hacerlo para su propio beneficio personal. Tabone violó la confianza depositada en él por sus compañeros de partido en un esfuerzo por enriquecerse a través del soborno, y luego descaradamente trató de impedir que el líder de su propio partido de testificar en su contra “, dijeron los fiscales que pidieron largas penas de prisión.


Calificaron las conductas de los acusados como “verdaderamente atroz”.