Mexicanos


Donald Trump lanzó este martes su campaña por la candidatura republicana a la presidencia de Estados Unidos y comenzó apuntando a la frontera.


“Cuando México envía a su gente, no envía lo mejor, no los envía a ustedes. Están enviando gente con montones de problemas. Están trayendo drogas, están trayendo crimen, son violadores y algunos asumo que son buenas personas, pero yo hablo con guardias fronterizos y eso tiene sentido común”, dijo Trump.


El magnate inmobiliario y figura televisiva prometió además que, de ser elegido presidente, construirá un muro en la frontera sur de este país y hará que México pague por él.


Pero además aseguró que desde el país vecino entran “problemas” que vienen “de Sudamérica y toda América Latina”.


Fue esa su manera de lanzar fuertes críticas a la administración de Barack Obama en materia de inmigración y dijo que, si llega a la Casa Blanca, desechará inmediatamente la acción ejecutiva de inmigración, expedida por el presidente.


Ese tono fue el que impregnó el discurso de 45 minutos con el que, pronunciado en un edificio de la Quinta Avenida de Nueva York que lleva su nombre, Trump se describió como la persona más exitosa de todos los tiempos en aspirar a la presidencia.


Al lanzar el eslogan de su campaña dijo que Estados Unidos necesita un verdadero líder.


“Señoras y señores, estoy oficialmente aspirando a la presidencia de Estados Unidos y haremos que este país sea nuevamente grandioso”, dijo.


Con él, ya son 12 los aspirantes a la candidatura presidencial republicana.


Trump, quien acaba de cumplir 69 años, reveló que su patrimonio es de más de 9.000 millones de dólares y que no necesita el dinero de nadie para llegar a la Casa Blanca.


Trump es visto como una estrella de la televisión por su participación en 14 temporadas del concurso “The Apprentice” y una encuesta realizada por CNN a comienzos de junio lo ubica entre los 10 aspirantes republicanos con más opciones.


Y aunque anteriormente no lo hizo de manera oficial, no es la primera vez que Trump expresa interés en la presidencia de Estados Unidos.


Lo hizo en 1987, en 1999, en 2004, en 2008 y finalmente en 2011 cuando al final declinó y decidió apoyar a Mitt Romney.