Sindicatos


Las centrales sindicales sindicales de la República Dominicana denunciaron ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) los bajos salarios, evasión de pago a la Seguridad Social y violación a los derechos de libertad sindical que según expusieron se registran en el país.


La denuncia fue hecha el pasado martes 9 de junio, durante la 105ª conferencia de la OIT, que se desarrolla en Ginebra desde el día primero, según consta en una nota de la Central Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD).


Jacobo Ramos, Rafael Abreu (Pepe) y Gabriel del Río, dijeron ver con preocupación que cada día los trabajadores públicos y privados, pensionados y jubilados dominicanos, se hunden en la pobreza, porque con sus ingresos no pueden cubrir ni el 50 % del costo de la canasta básica.


Indicaron que el Banco Central avala con estudios sobre la materia que desde 1979 el poder adquisitivo de los salarios se ha disminuido en un 35 %, y que para recuperarlo es necesario aplicar de manera consecutiva cinco aumentos en igual período.


Señalaron que a 14 años de aprobada la Ley de Seguridad Social, esta sigue creando inequidades que permiten que trabajadores informales, la mayoría en la economía, permanezcan excluidos, y que los pensionados y jubilados carezcan de protección de seguros de salud.


Ramos deploró que “en vez de mejorar se implementa previsionalmente un sistema de capitalización individual, donde se piensa más en acumular ganancias por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), y no en el derecho a un retiro digno que deben gozar los trabajadores”.


Pepe Abreu, en su intervención, expresó que la protección social es uno de los elementos que tipifica una adecuada protección, así como tener una seguridad que garantice los derechos plenos de sus beneficiarios.


Los sindicalistas dijeron esperar que el Gobierno dominicano ratifique los convenios 183, sobre protección a la maternidad y paternidad, 187 sobre seguridad y salud en el trabajo y el 102 sobre los pisos mínimos de protección social, adoptados ya por el país, vía el Congreso Nacional y el Poder Ejecutivo.


Del Río Doñé manifestó que “reconocemos el esfuerzo del Gobierno y su disposición de incluir en el Seguro Familiar de Salud a 50 mil trabajadoras domésticas y sus dependientes, y de ratificar el Convenio 189 de la OIT, para que este grupo laboral disfrute de trabajo decente”.


Adujo que de la República Dominicana emigran sus trabajadores a otros países, pero que a su vez recibe migrantes de Haití y que en ambos casos se debe esclarecer el estatus.


“Hay que corregir las falencias contenidas en la ley 87-01. El movimiento sindical ha planteado una profunda modificación, porque en nuestro país sigue pendiente la igualdad de derecho de los trabajadores a organizarse en defensa de sus intereses, los empresarios tienen plena libertad para hacerlo y se constituyen en organizaciones, pero a los empleados les limitan esos derechos”, anotó Abreu.


Subrayó que a los trabajadores del banano, en proyectos económicos auspiciados por organismos internacionales, incluyendo la OIT, se les impiden sindicalizarse, “además, hay represión en empresas estatales, privadas y de otras aéreas de la economía, donde no hay garantía a la libertad sindical y a la negociación colectiva, como los caso de los controladores aéreos, Edenorte, Sitracoraasan, Barrick Gold y los Call Center”.


Resaltaron que en la 105ª conferencia se abordará la promoción de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), de las que dicen favorecen el impulso de condiciones que permitan su formalización y se constituyan en proveedoras de trabajo decente para los trabajadores.


Indicaron que según los datos arrojados por la Tesorería Nacional de la Seguridad Social (TSS), el 80.9 % de las empresas registradas son micro y pequeñas.


“El sector empresarial ha propuesto una modificación al Código Laboral, dizque para proteger las Pymes, pero alegan que deben recortar derechos contractuales y económicos, lo que rechazamos, por considerar que afecta no solo a los trabajadores con derechos adquiridos, sino a las futuras generaciones que ingresarían al mercado laboral”, apuntó Pepe Abreu en su discurso ante la OIT.