Rastrean


Cientos de patrulleros armados y apoyados en las más sofisticadas tecnologías de búsqueda rastrean en montañas a 40 millas de la cárcel de máxima seguridad, Clinton Correccional Facility, a dos asesinos convictos que se fugaron de esa prisión.


Los sabuesos patrullan áreas que bordean una pequeña ciudad ubicada al sur de la cárcel estatal.


Rumores de que al menos uno de los prófugos, había sido capturado este martes, fueron desmentidos por el portavoz de la Policía Estatal de Nueva York.


“No hay ninguna indicación de nuestra gente de que hayamos tenido a alguien acorralado”, dijo la policía del estado.


El comunicado explica que “seguimos buscando una pista que hemos estado siguiendo todo el día en Willsboro”.


La aldea fue peinada por docenas de agentes fuertemente armados, en busca de los prófugos Richard Matt y David Sweat.


La policía estatal montó puntos de chequeos en carreteras y autopistas y que se transportan en autobuses y vehículos especializados todo terreno.


“Este es un lugar difícil para encontrar a alguien”, dijo el residente en Willsboro Richard House de 62 años de edad.


“Esta es una zona muy densa y estamos en medio de las montañas”, agregó House.


Los investigadores recibieron una alerta de que los dos prófugos habían sido vistos bajo la lluvia el lunes, en la ruta estatal 22 y en la carretera Mild Road.


Las autoridades dijeron que un residente que conducía por esa área, avistó a los fugitivos caminando y cuando los alumbró con la luz de su carro, “ellos se internaron en el bosque”.


“Estaremos aquí hasta que el área sea descartada o lo capturemos”, señaló un oficial de los bloques de búsqueda.


Entre otros rumores, residentes se cruzaron correos electrónicos y comentarios en las redes sociales, diciendo que los fugitivos, habían robado en una casa de la que se llevaron un arma de fuego, pero la versión no ha sido oficialmente confirmada.


Se cree que uno de los dos prófugos, tiene familiares cerca del poblado Willsboro.


Hasta este martes, era el cuarto día de la cacería humana que se ha desatado para capturar a los prófugos, uno condenado a cadena perpetua por el asesinato de un segundo jefe de la oficina del sheriff y el otro a 25 años a cadena perpetua por otro homicidio.


Los investigadores interrogaron a la señora Joyce Mitchell, empleada de la cárcel y sospechosa de haber suministrado las pesadas herramientas a los prófugos para que pudieran escapar de la instalación.


Su esposo, que trabaja también en la cárcel como supervisor de capacitación industrial y su hijo, dijeron que no creen que ella ayudara a los criminales a escapar.


La fuga, la lograron al estilo escenas de películas que recrean espectaculares escapes en la historia de prisiones de Estados Unidos y otras partes del mundo, entre ellas “El Gran Escape” y “Plan de Escape”.