taza-de-cafe-calienteMmmm, el aroma del café por las mañanas es algo que nos gusta a casi todos. Pero, ¿si huele tan bien por qué nos deja ese desagradable aliento? Resulta que en nuestra boca hay más de 500 tipos diferentes de bacterias que se encargan de descomponer los restos de alimentos y bebidas que hemos ido ingiriendo a lo largo del día.


Durante ese proceso las bacterias liberan compuestos volátiles de azufre, bien conocidos por su olor a huevo podrido. Y cuantas más estén trabajando, peor nos olerá el aliento. “Ciertos alimentos estimulan más el crecimiento de bacterias que otros”, explican Brown y Moffit.


“Los alimentos densos en proteínas, como los lácteos, la carne o el pescado pueden descomponerse en compuestos volátiles de azufre, mientras que aquellos que nos dejan la boca seca, como el alcohol y los cigarrillos, crean un ambiente ideal en el que las bacterias pueden prosperar”, narran en el libro. El café ofrece un ambiente ácido y potencialmente rico en azúcares a nuestro paladar y unidos aumentan la reproducción bacteriana.


Fuente: Coloquio Digital