Papa


El alcalde de Sarajevo, Ivo Komsic, otorgó hoy al papa Francisco las llaves de la ciudad en el estadio olímpico de Kosevo, en un acto previo a la multitudinaria misa que el pontífice celebró en ese mismo lugar ante 65.000 fieles.


Con la recepción de las llaves, Jorge Bergoglio se convirtió en ciudadano de honor de Sarajevo y recibió el reconocimiento de sus ciudadanos por su apoyo a la convivencia y pacificación de Bosnia-Herzegovina, que es uno de los lemas de su visita a la capital.


“Las llaves de la ciudad simbolizan nuestra vida y nuestra Historia. En ellas está representado el puente, que vincula los templos de las grandes religiones y confesiones. Es el símbolo de Sarajevo, de Bosnia-Herzegovina, de nuestra vida y es la esperanza del mundo”, dijo Komsic.


El artista sarajevita Salem Obralic ha sido el escultor de las llaves, presentadas en una caja de cerezo salvaje y grabadas con imágenes de una iglesia y un puente.


Según está previsto, tras la misa, el papa almorzará en la nunciatura apostólica con los obispos, y más tarde se reunirá en la catedral de Sarajevo con sacerdotes, religiosos y seminaristas.


También participará esta tarde en un encuentro interreligioso en el centro internacional estudiantil franciscano, al que han sido invitados más de 200 representantes de todos los cultos presentes en Sarajevo: musulmán, ortodoxo, católico y judío.


La delegación musulmana estará encabezada por el jerarca islámico bosnio Jusein Kavazovic; la serbia ortodoxa, por el obispo de Zahumlje y Herzegovina, Grigorije; la católica por el cardenal Puljic y la judía, por Jakob Finci.