Calor


Karachi está ardiendo.


La mayor y más poblada ciudad de Pakistán está siendo azotada por una ola de calor que ha cobrado más de 1.000 vidas.


Las morgues están repletas de gente que fue hallada muerta en las calles. Cientos que no fueron identificados terminaron en fosas comunes.


Los hospitales lucen desbordados por la cantidad de pacientes que sufren de deshidratación, gastroenteritis y otros padecimientos, siendo los niños pequeños y la gente mayor los más afectados.


El viernes por la tarde, las temperaturas y una crisis por falta de agua y electricidad desataron la rabia de los residentes. La frustración llegó al punto de ebullición y se desataron varias protestas vías de la ciudad.