Calor


En la morgue Edhi en Karachi, el olor es insoportable.


Hay 60 cuerpos, pero una ola de calor sofocante y los frecuentes cortes de energía de las redes eléctricas impiden controlar la temperatura adecuada en la hacinada instalación.


Un cartel escrito a mano fuera dice que la morgue ya no tiene capacidad.


Tal es situación en la ciudad portuaria de Karachi, la mayor de Pakistán. Una ola de calor sin precedentes ha provocado la muerte a 748 personas en la provincia de Sindh, donde se encuentra Karachi. Las autoridades temen que la cifra suba considerablemente.


Los Rangers, fuerza paramilitar de Pakistán, ha establecido 10 centros de socorro en toda la ciudad, distribuyendo agua y tabletas de sal. Pero incluso eso ha resultado insuficiente.


Las ambulancias llegan al Centro Médico Jinnah Post Graduate con un flujo constante de víctimas que sufren de deshidratación y agotamiento por calor.


Más de 2.300 han sido tratados por un golpe de calor en solo este hospital, dijeron las autoridades.


A lo largo de la provincia, el gobierno local busca ayuda adicional para hacer frente a la avalancha de pacientes.