Evans-Paul


El primer ministro de Haití, Evans Paul, aseguró a Efe que su Gobierno tomará medidas para recibir a los haitianos que pudieran ser deportados desde la República Dominicana, después de que este miércoles (ayer) concluyera el plazo de presentación al Plan de Regularización de Extranjeros.


La mayoría de los inmigrantes en suelo dominicano provienen de Haití, país vecino de República Dominicana que ocupa la parte occidental de la isla La Española.


El Plan de Regularización, calificado como el “más ambicioso” en materia migratoria en ese país, surgió junto a la Ley especial de Naturalización, que venció el 1 de febrero, tras una polémica sentencia del Tribunal Constitucional de septiembre de 2013, que establece los parámetros para adquirir la nacionalidad dominicana.


El citado plan afecta en su mayoría a ciudadanos haitianos que trabajan en el país principalmente en el sector del banano, recogida de la caña de azúcar, la construcción y el servicio doméstico.


Paul explicó que confía en que cualquier deportación que se pudiera llevar a cabo después de que acabe el plazo “se haga respetando los derechos humanos de los repatriados”.


“Instamos a todos los haitianos a que sean solidarios con sus compatriotas”, dijo Paul.


Por último, señaló que por el momento el Gobierno haitiano desconoce qué ocurrirá ya que se han recibido “señales mixtas de algunas autoridades del país vecino (República Dominicana) de que no habrá deportaciones masivas mientras otras indican que sí”.


El plazo de presentación concluía hoy a las 19.00 hora local (23.00 GMT), pero el ministro dominicano de Interior y Policía, José Ramón Fadul, advirtió que se atenderá a todos aquellos que estén en las largas filas ante los distintos centros de registro de la República Dominicana.