Repatriaciones


La atención de la opinión pública está centrada en la decisión de las autoridades para el inicio de las repatriaciones de los ciudadanos extranjeros, en especial haitianos, que no se inscribieron en el Plan de Nacional de Regularización, que concluyó el pasado miércoles con una inversión de 1200 millones de pesos.


El gobierno ha habilitado centros de acogidas de extranjeros para comenzar a recibir a los posibles repatriados en Haina, Dajabón, Jimaní, Elías Piña, Pedernales. El director de Migraciones, Rubén Dario Paulino Sem, dijo que todo está listo para la operación que cuenta con un personal debidamente entrenado.


Vencido el plazo para la inscripción en el Plan, miles de haitianos iniciaron un éxodo voluntario hacía su país para evita una repatriación forzosa y temerosos de que puedan perder sus propiedades. Los puntos fronterizos formales y otros de la frontera se han visto abarrotados en los últimos días .


Entre tanto, el lobby haitiano ha logrado levantar voces críticas en el extranjeros contra el Plan de Nacional de Regularización e incluso han solicitado que el mismo sea dejado atrás. Martin O’Malley, precandidato a la presidencia de Estados Unidos ha sido uno de ellos.


El presidente haitiano Michel Martelly dijo que su país recibirá a sus ciudadanos que sean deportados, pero no así a lo que considera apátridas, es decir hijos de haitianos indocumentados que nacieron en suelo dominicano.


En Estados Unidos ha habido varias manifestaciones en contra del Plan de repatriaciones, pero mientras ello ocurre el ministro de Interior y Policía José Ramón Fadul dijo que el Gobierno no acepta intromisión en los asuntos internos de parte de ninguna nación.


Sectores empresariales temen además que el gobierno haitiano decrete sanciones contra el país en respuesta a las repatriaciones, como ha ocurrido en otras ocasiones, como la prohibición de entrada de productos dominicanos, como pollos y huevos, entre otros.