Empleada


Joyce Mitchell, la exempleada del Centro Correccional Clinton, de donde espectacularmente se fugaron los asesinos convictos Richard Matt y David Sweat, habría sostenido relaciones sexuales con ambos reclusos, según revelaron medios anglófonos de Nueva York.


Mientras la búsqueda se ha extendido por 12 días hasta ahora, los investigadores acusan a la señora Mitchell de haber sido la cómplice de los fugitivos, con quienes habría sostenido relaciones sexuales en varias ocasiones, aunque es casada con Lyle Mitchell, marido que la visitó en la prisión este lunes.


“Ella parecía feliz al verlo”, dijo una fuente de la cárcel que añadió que la mujer y su esposo conversaron, como es rutinario en las cárceles de Estados Unidos, separados por un cristal y a través de un teléfono.


El alguacil del condado Clinto, David Favro, señaló que “ella estaba muy reconfortada por el hecho de que él estaba visitándola en la cárcel”.


Allegados a la pareja dijeron que la acusada, decidió no seguir las relaciones con los prófugos, “porque ama profundamente a su esposo”.


Pero si el marido, está enojado porque su mujer tuvo relaciones sexuales con los fugitivos que supuestamente ayudó a escapar, todavía no lo ha demostrado.


Tampoco parece estar angustiado por un informe divulgado por el tabloide NY Daily News en el que el medio revela que los prófugos, habían planeado asesinar al esposo de Mitchell.


El alguacil dijo que nadie en la cárcel, supo que el visitante es el esposo de la acusada. “Fue tratado como todos los demás. Se le quitó toda su propiedad personal, la correa, los cordones de los zapatos, joyas y todo eso”, agregó el alguacil.


El encuentro de los esposos, se produjo después que se informó que las relaciones sexuales de la mujer con los fugitivos, comenzaron en el 2013, cuando ella fue investigada por funcionarios de la prisión sobre ello.


Con Sweat, tuvo sexo vaginal y con Matt, lo hizo oralmente, dijo el Daily News, basándose en fuentes de la investigación.


La mujer sufrió un aparente ataque de pánico cuando confirmó la concreción del plan de escape al estilo película y no se presentó con el vehículo en el que se transportarían los asesinos, quienes no vestían el uniforme de reos.


Los escapados trabajaban cociendo uniformes en la sastrería de la prisión.


La Oficina del Inspector General del Estado anunció que investiga el porqué la mujer y su esposo, rompieron las relaciones.


Las investigaciones se centraron en la señora Mitchell, poco después que los convictos escaparon de la cárcel de máxima seguridad.


Matt, tiene un historial de fugas de varias cárceles y cumplía sentencia de cadena perpetua por matar y descuartizar a un ex jefe y Sweat, por haber asesinado a un subdirector de la oficina del sheriff.


Entre tanto, la intensa búsqueda que se hace por tierra, aire y mar lleva 11 días, convirtiéndose en un rompecabezas para las autoridades de Nueva York, que hasta el momento no han dado “pie con bola” para capturar a los criminales.