Bush


Jeb Bush anunció oficialmente que se postulará a la presidencia y así formalizó la campaña de alto perfil que ha estado preparando durante todo el año en medio de un creciente campo republicano que busca la nominación del partido para las elecciones de 2016.


“He decidido: soy candidato a la presidencia de Estados Unidos”, dijo.


Bush dijo durante su anunció que su gobierno estará junto al “valiente estado democrático de Israel” y criticó al presidente Barack Obama por sus relaciones con Cuba: “No necesitamos que un turista glorificado vaya a La Habana en apoyo a una Cuba fallida”.


Además, dijo que si es elegido hará una reforma inmigratoria integral “y no por decreto ejecutivo”.


El exgobernador de Florida, quien hasta ahora ha recorrido el país como un posible candidato presidencial, dejó de lado todas las pretensiones y lanzó su campaña en el Campus Kendall del Miami Dade College.


Desde que dejó en claro sus intenciones presidenciales a finales de 2014, Bush ha sido visto como el principal prospecto para ganar la nominación de su partido y ha pasado los últimos meses antes del lanzamiento de su campaña acumulando efectivo de los principales donantes del ‘establishment’ del Partido Republicano. Sin embargo, aún tiene que dar un paso decisivo como el principal candidato de su partido, ya que muchos han visto cómo el senador de Miami, Marco Rubio, sube en las encuestas.


Bush hizo referencia al anuncio oficial en Twitter el jueves en la mañana con un tuit de “Próximamente…” que contenía un enlace a un “jebannouncement.com”, donde los partidarios podían inscribirse y tener la oportunidad de registrarse para asistir al evento. El sitio web es financiado por “Jeb 2016, Inc.”.


“Él está listo”, le dijo un asesor de Bush a CNN.


Elegir al Miami Dade College no es ninguna sorpresa para un candidato que ha hecho de la educación uno de los objetivos centrales de su política a lo largo de su carrera y en las etapas previas a su candidatura a la presidencia. La universidad es la más grande en el estado de Florida.


La campaña también será lanzada desde la ciudad natal de Bush; se trata de raíces con las que contará mientras compite con Rubio, otro originario de Florida, para llevarse el título del hijo favorito en las primarias del Partido Republicano del estado.


Y últimamente, parece que Rubio será la principal competencia de Bush. Rubio se llevó el primer lugar en la encuesta más reciente de CNN/ORC publicada esta semana que coloca a Rubio en el 14%.


Bush se llevó el segundo lugar con prácticamente un empate en el 13%, y el resto del grupo los sigue de cerca; el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, quien también se ve como un fuerte prospecto, y el exgobernador de Arkansas se llevaron el 10% en la encuesta.


El campo que se amplía ha dificultado que cualquier candidato —no solo Bush— tome la delantera. El exgobernador de Texas, Rick Perry, se convertirá en el décimo precandidato oficial del Partido Republicano el jueves, y esta semana, el gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, hizo planes de anunciar su candidatura a la presidencia el 24 de junio.


Bush también enfrenta una batalla cuesta arriba para llevarse una victoria en las primarias en los primeros estados, particularmente en Iowa, donde los asistentes republicanos al caucus que son fuertemente conservadores cuestionan las credenciales conservadoras de Bush.


Eso se debe a las posiciones de Bush en ciertos asuntos clave que no han sido bien recibidas en la base conservadora de su partido. Bush se encuentra solo en el campo para 2016 con su apoyo a los estándares educativos esenciales que han llegado a ser una pregunta decisiva entre los conservadores.


Y el exgobernador de Florida, quien habla español con fluidez y cuya esposa es mexicana, también expresó su apoyo por la reforma inmigratoria que incluye darles a los inmigrantes ilegales un camino hacia el estatus legal, lo cual sigue siendo algo difícil de aceptar para muchos republicanos.


Los vínculos de Bush con la comunidad latina quedarían bien con la comunidad latina en las elecciones generales, donde los latinos serán un bloque clave en las votaciones para forjar un camino hacia la victoria.