Mejora


La Auditoría General del estado australiano de Queensland (noreste) cuestiona en un informe la recuperación en la Gran Barrera de Coral anunciada el año pasado por el Gobierno federal, al tiempo que reclama un cambio de política.


El estudio de más de 100 páginas, difundido en internet, establece que existe descoordinación, falta de responsabilidad y ausencia de un objetivo claro tras revisar el efecto de las explotaciones agrarias en Queensland en los últimos 12 años.


“Es improbable que con las políticas actuales se alcancen los objetivos de mejora de la calidad del agua y la gestión de la tierra que estableció el Plan de 2013”, se señala en el documento, en el que se acusa a las autoridades de presentar una imagen sesgada de la situación.


En sus recomendaciones, el auditor general, Andrew Greaves, subraya la necesidad de más controles de la actividad de las explotaciones agrícolas y avícolas y la revisión de los programas de control del agua para garantizar que funcionan.


En el informe también se reclama que la nueva Oficina de la Gran Barrera de Coral sea responsable legal de la calidad del agua. “Tenemos un Plan, pero no hay un programa cohesionado a nivel estatal que sostenga sus objetivos”, se destaca en el estudio.


El pasado mes de marzo, el Gobierno de Queensland presentó un programa para proteger a largo plazo la Gran Barrera de Coral, cuyo borrador había sido criticado por varios científicos que veían en el texto un proyecto de desarrollo sostenible antes que de conservación.


La Unesco recomendó en mayo que la Gran Barrera de Coral entrase en un periodo de prueba antes de decidir si entraba en la lista de lugares del patrimonio de la Humanidad en peligro.


Las autoridades de Queensland han prometido 100 millones de dólares australianos (unos 76 millones de dólares o 68 millones de euros) para mejorar la calidad del agua y controlar los vertidos.


Por su parte, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)-Australia se apoyó en el informe de la Auditoría General para acusar hoy al Gobierno de engañar a los australianos y la Unesco.


“La principal causa del declive de la Gran Barrera es la contaminación por nitrógeno, sedimentos y pesticidas”, señaló WWF-Australia en un comunicado. “WWF insta al Gobierno a aplicar todas las recomendaciones de la Auditoría General”, dijo el consejero delegado de WWF-Australia, Dermot O’Gorman.


La Gran Barrera, que alberga 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos, comenzó a deteriorarse en la década de 1990 por el doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.