pareja A la hora de invertir los hombres y las mujeres se comportan de diferente forma, por eso ambos podrían aprender del sexo opuesto. A pesar de que las generalizaciones son arriesgadas, con respecto al tema de la economía personal hay elementos que sugieren ciertas tendencias de acuerdo al sexo.


Las instituciones financieras y los académicos que han estudiado los respectivos hábitos de inversión de hombres y mujeres concuerdan en que los varones generalmente tienen más confianza para invertir, mientras que las mujeres apuntan más a lograr sus metas y compran y venden menos.


El objetivo de los estudios no es decir quien lo hace mejor que el otro, sino identificar las fortalezas de cada uno. Esos mismos estudios han logrado identificar no solo las diferencias en los hábitos de inversión sino también en la forma como planifican su jubilación.


Las mujeres, por ejemplo, son más propensas a elegir los fondos que ajustan los activos del portafolio conforme los plazos especificados por el inversionista en cuentas de retiro auspiciadas por los empleadores.


Los hombres, en cambio, suelen preferir otras opciones, incluidos fondos de renta variable. La exposición de ambos sexos a las acciones es similar, en promedio: 74% para los varones y 73% para las mujeres en 2014, según la firma de fondos de inversión Vanguard Group.


Los hombres son mucho más propensos a realizar operaciones entre diferentes cuentas. Al realizar operaciones con menos frecuencia, las mujeres están menos expuestas a operar en el momento equivocado, explica Jean Young, analista senior de investigación de Vanguard.


Los estudios muestran que las mujeres también podrían tener mucho que enseñar en otras áreas. Son más propensas que los hombres a participar en planes de retiro auspiciados por los empleadores y ahorrar un mayor porcentaje de sus ingresos (7% frente a 6,8% para los hombres, según Vanguard).


“Las mujeres tienen un horizonte temporal más largo, tienen una meta en mente y están más dispuestas a buscar asesoramiento profesional”, dice Rosanne Rogé, una planificadora financiera del estado de Nueva York. “Los hombres quieren administrar un poco de dinero por cuenta propia”.


Más allá de sus destrezas como inversionistas, a menudo las mujeres terminan con una jubilación menor por una simple razón: ganan menos. “Al final, lo que más importa es el salario”, dice Young. “Los hombres ahorran más porque ganan más”.


Un estudio realizado en 2013 por Fidelity entre parejas que estaban en una relación de largo plazo halló que las mujeres tienden a tener una tolerancia mucho más baja al riesgo que los hombres y apenas 4% estaba dispuesta a invertir un monto importante para lograr retornos potencialmente más altos, aunque implicara la pérdida de parte o la totalidad del capital inicial, comparado con 15% en el caso de los hombres.


Es más probable, que las mujeres busquen asesoría profesional, lo que puede ser una ventaja. “Quieren entender el propósito de una estrategia y cómo las va a ayudar a alcanzar sus metas”, dice Michael Liersch, director de finanzas conductuales de Merrill Lynch Wealth Management. “Son las preguntas que todos los inversionistas se tendrían que estar haciendo”.


Cuando Fidelity analizó datos de 13 millones de participantes en planes de retiro corporativo, descubrió que 42% de las mujeres usaban cuentas administradas profesionalmente, comparado con 36% de los hombres, mientras el otro 64% eran hombres que prefieren hacer las cosas por sí mismos.


Otro estudio de Fidelity muestra que 92% de las mujeres quieren aprender más sobre planificación financiera y 83% quiere involucrarse más en sus finanzas dentro del próximo año.