Empleada


Joyce Mitchel, la trabajadora de la prisión que según las autoridades ayudó a escapar a dos asesinos convictos, fue arrestada, informó una fuente con conocimiento de la investigación. La mujer será acusada formalmente la noche de este viernes.


Mitchell fue acusada de dar asistencia material a los reclusos, de acuerdo con la Policía del estado de Nueva York. También enfrenta los cargos de promover el contrabando en una prisión en primer grado y ser cómplice criminal en cuarto grado.


La mujer, según autoridades, ha dado información valiosa durante la búsqueda los internos que ya cumplió seis días.


Desde el escape de los prisioneros Richard Matt y David Sweat el pasado sábado, las autoridades la han mencionado como una posible cómplice y como facilitadora de herramientas utilizadas para huir. Un teléfono móvil de la mujer fue usado para hacer llamadas a gente vinculada con Matt.


Mitchell le dijo a los investigadores que Matt la hizo sentir “especial” aunque ella no dijo si estaba enamorada de él, dijo una fuente familiar con la investigación.


Su esposo y también trabajador de la prisión, Lyle Mitchell, también está bajo investigación, según las autoridades.


Joyce Mitchell facilitó cuchillas en forma de sierra, brocas y anteojos con iluminación a los fugitivos antes del escape, según fuentes.


En tanto, el esposo pudo haber estado involucrado o haber tenido conocimiento del escape, dijo por su parte el fiscal de distrito Andrew Wylie. Dicha información se obtuvo a través de interrogatorios.


Lyle Mitchell no ha sido acusado o arrestado en tanto que los familiares de la mujer negaron que ella haya hecho algo malo.


Su esposo trabajaba en el departamento de mantenimiento en la sección de sastrería donde su esposa era empleada, según Wylie. Lyle Mitchell trabajaba en la prisión desde el 2005 y antes fue supervisor de capacitación industrial con un sueldo de 57.000 dólares al año, el mismo puesto que su esposa tenía antes de ser arrestada.


Las cuchillas y las otras cosas dadas a Matt fueron compradas durante los últimos meses, de acuerdo con fuentes.


Matt y Swueat usaron herramientas y otros objetos para cortar las paredes de las celdas, que tenían una placa de acero y una tubería de vapor de 24 pulgadas, para entrar al drenaje y luego salir por una alcantarilla a la calle el pasado sábado por la mañana.


Las autoridades creen que los fugitivos todavía siguen juntos tras salir de la prisión.