AEIH


La Asociación de Empresas Industriales de Herrera y Provincia Santo Domingo (AEIH) llamó a la formación de un frente conformado por los sectores público y privado “para predicar el evangelio de las exportaciones” y actuar concretamente contra los obstáculos que las limitan.


El presidente de la organización empresarial, Antonio Taveras Guzmán, advirtió que un país como República Dominicana, que requiere cada vez más divisas para afrontar los compromisos externos de una economía abierta –especialmente el pago de la deuda externa- no debe darse el lujo de mantener atascadas sus exportaciones.


El dirigente empresarial se manifestó preocupado porque –además de los problemas burocráticos y la indefinición de una política exportadora consistente, cada vez surgen nuevos riesgos que limitan el aprovechamiento de los mercados, como ha ocurrido recientemente con la mosca del mediterráneo y el cólera porcino.


Para Taveras Guzmán, es insólito que la Mesa de las Exportaciones –


constituida en 2009 mediante el decreto 174-09 y encabezada por el Presidente de la República- no se haya reunido una sola vez en seis años, lo que genera dudas sobre la voluntad oficial de desarrollar una política exportadora.


“Tenemos que levantar una bandera de lucha por el fomento a las exportaciones, pues el país no tiene otro camino para desarrollarse y disminuir la pobreza que no sea tratando de fortalecer sus mercados internacionales, mejorando la calidad de sus productos y la oferta exportable”, subrayó el presidente de la AEIH.


Taveras Guzmán sostuvo que siendo República Dominicana una de las economías con mayor grado de apertura en América Latina, está compelida a mejorar su competitividad internacional. “Debemos dejar de vernos como prouctores para 10 millones de habitantes y asimilarnos como productores para un mercado global”, dijo el líder de los industriales de Herrera.


Advirtió que perdiendo “las inmensas oportunidades” que ofrece al mercado será imposible hablar de desarrollo en el país y mucho menos generar divisas para consolidar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), fortalecer las reservas, blindar la economía frente a las amenazas cambiarias cíclicas y cumplir cabalmente con los compromisos externos.