Se burlaron de su idea y ahora tiene 500 millones de dólares“No hay malas ideas, solo ideas que no funcionan” es una frase pare tener en cuenta.


En 1999, Tariq abrió su primer negocio de florista a los 17 años. Había visto a miles de personas decirse “Lo siento” o “Te amo” gracias a sus flores, pero aunque que le iba muy bien vendiendo, buscaba un cambio


“Debe haber otra forma de regalar algo bonito”, pensó. Y a Tariq se le ocurrió crear originales cestas de frutas, pero no enteras sino cortadas y pinchadas en palitos para formar unos curiosos centros de mesa.


Según confiesa este emprendedor, los expertos en negocios que vieron sus kiwis cortados con cutter y en forma de corazón le dijeron que era una idea ridícula y hasta se rieron. Solo una persona le dio su apoyo: Su mamá. “La primera vez que vio un centro con la fruta me dijo que era maravilloso y que iba a triunfar”, cuenta Tariq. 16 años después Edible Arrangementes (Arreglos comestibles) se convirtió en un éxito


La idea que surgió como un sueño y fue apaleada a chistes, ahora está valuada en 500 millones de dólares, y tiene 1.200 establecimientos repartidos por todo Estados Unidos. Tariq aparece en el puesto 40 de la lista de mejores empresarios de franquicia


Como consejo, Tariq nos dice: “no deberías asustarte de ir contra el consejo de los expertos cuando en tu corazón sabes que la dirección hacia la que vas es la correcta. Muchos de ellos no son ni la mitad de expertos que tu propia madre”.


Ya sabés: tenés tiempo de empezar tu idea por loca que sea. Y sobre todo, no te rías de la de los demás, o te podés encontrar con un multimillonario que te cierre la boca. Y sobre todo, tratemos bien a nuestras mamás que pueden ser nuestra primera inversora y la que más confíe en nosotros.