DominicanoFamiliares, vecinos, amigos y activistas comunitarios se congregaron en una manifestación de duelo en el funeral del dominicano Elvin Díaz, abatido en su casa de Hackensack, Nueva Jersey, por dos policías dominicanos que lo buscaban por no acudir a citas con su oficial de libertad bajo palabra.


El velatorio, donde la madre de la víctima, Cecilia Luna Díaz, volvió a denunciar que su hijo fue asesinado, a pesar de sus gritos de que la dejaran hablar con Elvin, se llevó a cabo en la iglesia San Francisco de Asís. Una procesión de vehículos acompañó el féretro a la iglesia, situada en la avenida Temple, donde vivía la víctima.


Díaz, de 24 años de edad, supuestamente esgrimió un cuchillo para enfrentar a los agentes oficiales, identificados como Miguel Molina y Wrvin Hernández. La familia niega la versión oficial y dice que Díaz, fue “vilmente asesinado” por ambos agentes que lo mataron de un balazo dentro de la residencia.


La oficina de libertad condicional había enviado a los oficiales a visitar la casa de Díaz para supervisar sus movimientos y cerciorarse de que estuviera cumpliendo con los requisitos de su libertad bajo palabra. El director de la policía en Hackensack, Michael Mordaga, alega que cuando los policías llegaron, Díaz sacó un cuchillo y los enfrentó, por lo que no tuvieron otra opción que dispararle.


El alto oficial, que también ha dicho que los agentes están “devastados” por haber tenido que matar a Díaz, estuvo presente en el funeral de la víctima. Una vigilia se realizó frente a la casa de Díaz el lunes en la noche. La madre dominicana relató que gritó a los agentes que “no me le tiren a mi hijo, denme un minuto para yo hablar con él, pero le dispararon”.