ObamaEl presidente Barack Obama, al enfrentar a los escépticos países del Golfo Pérsico con respecto al acuerdo nuclear con Irán, dijo este jueves que Estados Unidos usará su Ejército si es necesario para defender a sus aliados árabes.


Obama ha pasado los últimos días en conversaciones con líderes de la región en su residencia de Campo David y salió este jueves de ella para declarar su compromiso con la protección de los aliados de EE.UU. frente a cualquier agresión, en referencia a Irán.


Un comunicado conjunto dado a conocer al final de la reunión indicó que EE.UU. continuará enfrentando cualquier “agresión externa contra nuestros aliados y socios, tal como lo hicimos en la Guerra del Golfo”, y que Washington está listo para trabajar con ellos para determinar una respuesta apropiada a cualquier tipo de agresión, “inclusive el uso potencial de la fuerza militar”.


Las preocupaciones sobre las ambiciones nucleares de Irán estuvieron lejos de acabarse para cuando terminó la cumbre y Obama reconoció que hay diferencias entre él y las ricas monarquías petroleras en el bloque del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC, por sus siglas en inglés), integrado por Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Omar, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. Pero los líderes expresaron su optimismo de que una mejor cooperación en materia de defensa mejorará las relaciones entre la región y Estados Unidos.


Al llamar la cumbre como “sin precedentes”, el ministro de Exteriores saudita, Adel al Jubeir, dijo que las negociaciones de este día llevaran a las relaciones entre EE.UU. y las naciones del Golfo a “un nivel completamente distinto durante las próximas décadas”.


Obama, al hablar con reporteros al concluir la cumbre, dijo que la relación entre su país y la región estaba por entrar a una nueva era. “Fui bastante explícito”, dijo Obama. “Estados Unidos apoyará a sus socios del GCC contra cualquier ataque externo y profundizará y extenderá la cooperación que hemos tenido ante los muchos desafíos que existen en la región”.


Antes de que iniciara la cumbre, diplomáticos árabes habían dicho que los Estados del Golfo habían decidido bajar la temperatura y acentuar lo positivo que se había logrado en reuniones con funcionarios estadounidenses. Los países del Golfo habían estado buscando una mejora mayor en la alianza de seguridad a la que EE.UU. estaba dispuesta a conceder. Ahora quieren que esta cumbre se repita de forma periódica y que la próxima se realice en Riyad.


Al hablar con reporteros tras la cumbre, Obama dijo que está comprometido con atender futuras cumbres con el GCC. El hecho de que varios líderes del GCC no hayan acudido a la cumbre en Campo David es visto como un signo de que muchos de sus miembros están en desacuerdo con lo que EE.UU. estaba por ofrecerles y querían mostrar con ello su descontento con varias de las políticas de Washington, incluyendo lo relacionado con las negociaciones con Irán.


Solo los líderes de Qatar y Kuwait asistieron a la cumbre, mientras que el rey de Arabia Saudita canceló de último minuto y el rey de Bahréin decidió ir al Royal Windsor Horse Show a las afueras de Londres. En el Reino Unido sostendrá una reunión con la reina Isabel II.