LangostaUsualmente son los altos generales los que sienten la ira del líder de Corea del Norte, pero esta semana la furia de Kim Jong Un fue dirigida a una granja de tortugas.


De acuerdo con la agencia de noticias estatal, KCNA, el líder supremo del país recientemente llevó a cabo una inspección en la granja de tortugas Taedonggang, donde percibió una serie de “defectos serios”.


Para empezar, la granja localizada en las afueras de Pyongyang no le presta suficiente atención al estudio de su fallecido padre, quien fue la inspiración detrás del proyecto para “proveer a la gente con sabrosas y nutritivas tortugas ampliamente conocidas como un tónico desde tiempos antiguos”, dijo KCNA.


“Es difícil entender que la granja visitada por Kim Jong Il ni siquiera arregló la habitación para educación en historia revolucionaria”, dijo KCNA citando a Kim. “Los empleados que fallaron en poner profundamente en sus mentes las hazañas de Su Patriarca apenas podrían llevar a cabo sus papeles como maestros en producción”.


Después añadió, ominosamente, que la atmósfera de la granja era totalmente diferente a la de otras que había visitado.