FBIEl FBI está aumentando su vigilancia de los presuntos partidarios de ISIS en Estados Unidos a raíz del ataque del fin de semana pasado en Garland, Texas, y luego que los investigadores descubrieran que uno de los atacantes tenía comunicaciones cifradas directas entre pares con un conocido reclutador de ISIS, dijeron los agentes del orden público de Estados Unidos.


El director del FBI, James Comey, habló el viernes con los agentes de la policía de todo el país para solicitarles ayuda para vigilar a los presuntos extremistas.


El ataque en Garland ha llevado al FBI a pedirles a los investigadores antiterroristas que revisen cómo están vigilando a los presuntos extremistas, así como si es necesario un seguimiento más invasivo, más entrevistas en persona y más visitas a domicilio. “Estamos tratando de presionar más agresivamente para que se tomen acciones”, dijo un agente del orden público de Estados Unidos.


Elton Simpson, uno de los dos atacantes asesinado a tiros por un agente de la policía de Texas, ya se encontraba en el radar del FBI por haber expresado su interés en el evento que se llevó a cabo en Texas en el que se presentaron caricaturas del profeta musulmán Mahoma.


El FBI envió la fotografía y matrícula de Simpson, para añadir a una serie de otras personas que están siendo vigiladas, a la policía de Garland unas tres horas antes del ataque. Sin embargo, el FBI no tenía idea de que estaba planeando un ataque o incluso que él se dirigía de su casa, en Phoenix, a Texas.


El jueves, Comey le dijo a un grupo de reporteros que el FBI se enfrentó a dificultades técnicas para tratar de mantener control sobre los cientos de personas que parecen tener algo más que un interés pasajero en la propaganda que ISIS ha publicado en las redes sociales.


Dijo que los investigadores a menudo descubren el contacto público entre los estadounidenses y los propagandistas de ISIS en Siria, pero luego la comunicación se hace fuera de línea por medio de métodos cifrados entre pares. Comey describió que las aplicaciones de las redes sociales disponibles en los teléfonos móviles sirven como recordatorios constantes para los simpatizantes de ISIS para que intenten llevar a cabo un ataque.


“Es casi como si tuvieran un diablo sentado sobre sus hombros diciendo: ‘¡Mata, mata, mata, mata!’ durante todo el día”, dijo. En el caso de Simpson, el FBI vio sus tuits públicamente visibles y la sugerencia de que se comunicara con un yihadista estadounidense en Somalia a través de mensajes directos en Twitter.