DominicanosLos dominicanos Héctor Ramírez, excandidato a asambleísta en el Distrito 86 y la activista de su campaña Ana Cuevas, acusados por la fiscalía de El Bronx de siete cargos por un alegado fraude electoral en la campaña distrital de 2014 y otros delitos relacionados, se declararon “no culpables” durante la instrucción de las imputaciones en la Corte Criminal de ese condado el martes.


Ramírez y Cuevas fueron arrestados el martes en la mañana y el fiscal auxiliar Pishoy Yacob dijo en el tribunal que el aspirante y parte de su equipo de campaña, en el que figuraba la activista “fueron de puerta en puerta” en sectores del Oeste de El Bronx, “engañando a los votantes para que sufragaran de manera personal, sin tener, incluso, que acudir a las urnas”.


La Fiscalía dijo que varias víctimas del fraude electoral testificaron ante el Gran Jurado, asegurando que Ramírez tocó a sus puertas y les dijo que no tenían ni siquiera que ir a las urnas, pudiendo registrarse en formularios que se les entregó a los electores. “El personal de Ramírez engañó a ciudadanos del Distrito 86, autorizando a ayudantes del excandidato a entregar sus votos en la Junta de Elecciones”, añaden los fiscales.


Los investigadores dijeron que encontraron los nombres de los empleados de Ramírez en la casilla marcada con la palabra “autorizo” en docenas de formularios de electores engañados, con supuestos votos ausentes. “Esos electores, nunca consiguieron que sus votos fueran depositados en las urnas”, dijo el fiscal auxiliar.


El expediente de 120 páginas sostiene que Ramírez marcó 35 boletas electorales como “votos” en su favor. En el conteo inicial Ramírez, supero a Pichardo por 11 votos, pero el asambleísta electo, recusó el resultado y hubo y un reconteo en la junta que le dio la victoria por sólo dos sufragios.


El acusado había perdido dos contiendas anteriores y el fiscal dijo que “en el 2014, se propuso no ser derrotado y vencer bajo cualquier circunstancia”. En el tribunal, Ramírez respondió en voz alta “no culpable”, cuando el juez le preguntó cómo se declaraba. Lo mismo hizo Cuevas.


Rechazó hablar con los medios al salir de la corte. Su abogado, Ángel Cruz, dijo que Ramírez “está deseoso de que llegue su día en la corte para demostrar su inocencia”. Decidió desafiar las presuntas evidencias en su contra para enfrentarse a un juicio. Fue dejado en libertad bajo su propia responsabilidad.


El asambleísta Pichardo dijo en un comunicado que “la detención del señor Ramírez es el reflejo de las tácticas sucias e ilegales usadas rutinariamente por su campaña durante las dos últimas elecciones y demuestran su desprecio por la ley y su falta de respeto a los votantes del Distrito 86”.