DemandaEl dominicano James Rodríguez, residente en Bronx, está demandando a la ciudad y al Departamento de Policía (NYPD), alegando que policías se negaron a llamar una ambulancia cuando fue arrestado y esposado, teniendo un brazo fracturado, al ser atacado por un hombre con un bate de béisbol.


Rodríguez de 23 años de edad relató que la noche del incidente, 26 de febrero de este año, se dirigía a su casa después de terminar su turno de trabajo en un supermercado y se detuvo en la bodega “Santiago Deli Grocery” para comprar un refresco que cuesta $1.75, pero el empleado que le cobró se tomó casi $8.000 por lo que reclamó la devuelta.


“Como estaba haciendo mis propios cálculos, el tipo se molestó, sacó un bate de béisbol, lo balanceo y comenzó a golpearme, golpeando mi brazo y la cabeza varias veces”, narra Rodríguez.


Mostrando el codo derecho todavía con docenas de suturas (puntos), el demandante dijo que los médicos tuvieron que ponerle tornillos y placas de metal para unir el hueso fracturado. Llamó a la policía y les informó a los oficiales enviados a la escena, sobre el incidente, pero en vez de hablar con el agresor, los agentes esposaron a Rodríguez y lo detuvieron manteniéndolo por siete horas en la situación.


Los agentes pertenecen al cuartel 44 de El Bronx y se negaron a pedir una ambulancia, a pesar del fuerte dolor que experimentaba Rodríguez en el brazo y la cabeza. “Me pusieron el brazo roto a la espalda para esposarme”, dijo el querellante. “Fue un dolor como nunca antes lo había sentido, hasta de mirar el brazo me dolía”, añadió Rodríguez que ha tenido que gastar unos $20.000 dólares en tratamiento médico.


También tiene que estar yendo a terapia física tres días a la semana por dos horas cada día. “Los policías se burlaban de mi dolor, aunque me escuchaban reclamando que pidieran la ambulancia”, narra el dominicano. No tiene antecedentes penales, excepto una citación a la corte por daños a propiedad privada y acoso, cuando tuvo otro altercado y dañó un escritorio.


“Tuve que irme yo solo directamente al hospital Bronx Lebanon y cuando la enfermera chequeó mi brazo, me dijo que estaba roto”, cuenta el demandante. El cirujano le dijo que si hubiera llegado antes al hospital no hubiera tenido que someterse a una operación. El habló con el manager del supermercado que lo mantuvo en el empleo y en una posición en la que no tiene que hacer fuerza.


“Ahora todo es distinto para mi, soy derecho (diestro), pero no puedo levantar ni una pluma con ese brazo”, dijo Rodríguez. Su abogado Scott Agulnick dijo que los policías mostraron un total desprecio por el bienestar de Rodríguez e informó que ha presentado la notificación de la demanda en la oficina del contralor municipal la semana pasada. “Mi cliente fue sometido a un castigo inhumano y se le negó intencionalmente la atención médica”, sostiene el abogado.