CorteUn tribunal egipcio condenó este sábado al expresidente Hosni Mubarak, expulsado del poder por una revuelta popular en 2011, y a sus dos hijos a tres años de cárcel por la malversación de más de diez millones de euros de las arcas públicas.


Mubarak ya había sido condenado a tres años de prisión en primera instancia pero la corte de casación había anulado en enero la sentencia y ordenado un nuevo juicio.


Mubarak compareció con sus hijos Alaa y Gamal en la jaula de los acusados, vestidos de civil, al contrario de las audiencias anteriores en las que aparecían con el uniforme de los reclusos.


Y es que el expresidente en teoría es libre, al igual que sus hijos, desde enero, debido a que han cumplido el máximo de prisión preventiva establecido por ley. Aún así Mubarak, de 87 años, permanece bajo vigilancia en un hospital militar de El Cairo, oficialmente por problemas de salud.


Por el momento se desconoce si, tras la audiencia de este sábado, volverán a ser detenidos, y si esta nueva condena, que puede ser apelada quedaría cubierta por la prisión preventiva cumplida.


El juez del tribunal de El Cairo confirmó el sábado los tres años de cárcel declarados en primera instancia contra Mubarak pero rebajó la sentencia para Alaa y Gamal, que habían sido condenados a cuatro años antes de que la corte de casación anulara el veredicto de enero.