VacasDe la única manera que se puede erradicar la presencia de vacas por calles, avenidas, carreteras y otros lugares, es si la Alcaldía las captura, sacrifica y dona sus carnes a los hospitales, la Policía Nacional y el Ejército de la República Dominicana (ERD), en esta ciudad.


En esto coincidieron personas residentes en los sectores Savica, El Cacique, Palmarito, Camboya, La Raqueta, Las Flores, Alto Velo, Pueblo Nuevo y el distrito municipal de Villa Central, al ser abordados al respecto. A juicio de estos ciudadanos las reses deben ser sacrificadas tan pronto sean apresadas por brigadas de obreros de la alcaldía municipal, debido a que sus dueños nunca acatan los llamados de las autoridades de esta entidad, dirigidos a que recojan y aseguren sus animales.


“No es cuestión de multar a los dueños de las vacas, sino sacrificarlas y distribuir sus carnes entre los hospitales, la Dirección Regional Sur Regional de la Policía y la Quinta Brigada de Infantería del ERD con asiento en esta ciudad”, comentó Luisa Payano, residente en Villa Central. En tanto, Sucre Matos, otra lugareña, dijo que las vacas que deambulan por calles, avenidas y carreteras cada año son las responsables de accidentes de tránsito en los que fallecen personas y otras resultan con lesiones graves permanentes.


La mayoría de las reses son propiedad de empresarios, políticos y personas de holgada posición económica, quienes haciendo uso de su influencia siempre logran que estas les sean entregadas después de apresadas, por lo que la gente solicita que sean sacrificadas y entregadas sus carnes a las instituciones antes mencionadas.


En cuanto a los burros, mulos y caballos, Olga Santos, Miriam Céspedes y Romairo Matos, quienes residen en los barrios Savica, Camboya y las Flores, coincidieron en que deben ser apresados y aplicar multas a sus propietarios de 500 pesos por cada uno de los cuadrúpedos. “De esta manera los dueños de estos animales de cargas se verán obligados a recogerlos y asegurarlos, para evitar ser multados cuantas veces sean apresados”, expresaron.


Con relación a las multas, Juan Estévez y Leocadio Espinosa Pérez, residentes en Pueblo Nuevo y La Raqueta, comentaron que cuando los dueños de los burros, mulos y caballos apresados, pasen de una semana sin acudir a pagar las multas, la alcaldía debe donarlos a campesinos pobres de lomas cercanas a esta ciudad.