CELAMCon la participación de los presidentes y delegados de las 22 Conferencias Episcopales de América Latina y del Caribe, comenzó ayer el XXXV Asamblea General Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en el que los obispos católicos tratarán la realidad social y religiosa de la región.


El encuentro se inició en la mañana en la Casa Arquidiocesana María de La Altagracia, que tiene la iglesia católica en el sector Prados del Este, a la altura del kilómetro 17 de la Autopista Las Américas.


En una rueda de prensa, tres de los obispos que integran el CELAM expusieron la preocupación de la iglesia acerca de problemáticas sociales que afectan al continente, como la drogadicción y la migración, pero no abundaron, argumentando que cada obispo debe presentar un informe de la situación de su país. En esta asamblea, la presidencia de la entidad realiza su informe de gestión acerca de los 76 programas del cuatrienio que termina y se elige a la nueva directiva.


El CELAM es una institución al servicio de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe. Sirve de enlace para muchas tareas dispuestas por la Santa Sede o para propuestas de las Conferencias a la Santa Sede. Las asambleas se realizan cada cuatro años. Monseñor Benito Ángeles dijo que entre jueves y viernes convocarían a la prensa para dar a conocer resultados de la asamblea.


Estas asambleas se realizan cada dos años, cada vez en un país diferente. La actual presidencia del CELAM está encabezada por monseñor Carlos Aguiar Retes, arzobispo de Tlalnepantla, México; primer vicepresidente, cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá, Colombia; segundo vicepresidente, Dom Dimas Lara Barbosa, arzobispo de Campo Grande, Brasil.


También por monseñor Santiago Silva Retamales, secretario general, Obispo Auxiliar de Valparaíso, Chile; y presidente del Comité Económico, monseñor Carlos María Collazzi, obispo de Mercedes, Uruguay.