MillonesLas botellas de agua de plástico son un problema divisivo para muchos consumidores, pero no para Sarah Kauss.


“Solía llevar una botella de plástico conmigo a todas partes”, dijo Kauss, de 39 años. “Eso cambió luego de que viera imágenes de pedazos de desecho de plástico flotando en el océano”. El momento decisivo ocurrió en la reunión de cinco años de la escuela de negocios de Kauss en 2009.


“Un profesor dio una presentación acerca de la crisis mundial del agua y el impacto que los desechos plásticos tienen en el planeta”, dijo Kauss. “En ese momento supe que mi idea de la botella tenía que llevarse a cabo”. Al año siguiente, Kauss lanzó su emprendimiento, S’well, una línea de botellas de acero inoxidable reutilizables que están diseñadas para mantener las bebidas frías durante 24 horas y calientes durante 12 horas.


Desde entonces, la firma con sede en Nueva York ha vendido 4 millones de botellas. El negocio es rentable y vio un aumento del 400% en los ingresos entre 2013 y 2014; el año pasado llegó a los 10 millones de dólares. “Esperamos que los ingresos aumenten de manera exponencial de nuevo este año”, dijo.


Kauss nunca esperó convertirse en emprendedora. Antes de asistir a la escuela de negocios, ella trabajó como contadora pública certificada con Ernst & Young y con un importante fideicomiso de inversión en bienes raíces que maneja proyectos internacionales.


La única constante era su botella de plástico desechable. Era conveniente y esencial, pero tal vez no adecuada a su estilo. “Era ideal para el gimnasio, o para sacarla de tu mochila cuando te ibas a acampar, pero no era adecuada para que una ejecutiva la llevara consigo”, dijo.


Adelantémonos al año 2009. Después de la reunión e influenciada por la presentación que vio, Kauss se puso a trabajar en su botella ecológica. “Hice el plan de negocios rápidamente, pero encontrar al fabricante y perfeccionar el diseño me tomó más tiempo de lo esperado”, dijo Kauss, quien invirtió 30.000 dólares de su propio dinero.


Cuando todo estuvo listo, lanzó S’well a finales de 2010. No solo ayuda a reducir el consumo de botellas plásticas (Kauss dijo que aproximadamente 50.000 millones de botellas plásticas terminan en vertederos en EE.UU. cada año), sino sus botellas también son libres de BPA.


En 2011, ella experimentó el “efecto Oprah”. “La revista Oprah Magazine incluyó a las botellas S’well en su ‘lista O’ de productos populares para el verano”, dijo Kauss. “Fue el sello de credibilidad que necesitábamos”. Hoy en día, las botellas S’well vienen en 90 colores y tres tamaños, y su precio oscila entre 25 y 45 dólares. Las botellas se venden en las principales tiendas alrededor del país, entre ellas Nordstrom (JWN), Starbucks (SBUX) y J. Crew.


“Google (GOOGL, Tech 30) le dará nuestras botellas a todos sus practicantes este verano”, dijo Kauss, cuyo equipo ha aumentado a 30 empleados. A través de su rápido éxito, Kauss dijo que ella no ha perdido de vista la misión social de su negocio.


La firma recientemente estrenó botellas que parecen ser de madera. “Por cada botella estilo madera que vendamos, sembramos un árbol en un bosque de Estados Unidos”, dijo Kauss. “El año pasado, sembramos 20.000 árboles, en mi pueblo natal de Jupiter (Florida)”. La conservación del medio ambiente sigue estando en el corazón de su emprendimiento. “Quiero deshacerme de las botellas de plástico”, dijo Kauss.