Abinader


Amén del padrón que finalmente salga del operativo de inscripción que este fin de semana realizará el Partido Revolucionario Moderno (PRM), no hay dudas de que si logran “colarse” a esa fiesta, los militantes y dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) aprovecharían el escenario para votar por el expresidente Hipólito Mejía.


Las razones están claras, y a decir de altos dirigentes del PLD que lo han enfrentado en varios escenarios y de la realidad objetiva del momento político, con Mejía los peledeístas transitarían una campaña más holgada pues tienen aún muchas armas de las que le han sacado en el pasado.


Mejía también es un candidato más vulnerable, tanto en su temperamento como en las ideas que brotan de sus discursos, que son espontáneas y van acorde a su pensamiento, pero en la sociedad actual son rechazadas por los jóvenes electores.


Otro factor para la convención es la incidencia que tendría el voto de los perredeístas, ya que la base del padrón es la militancia del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).


Con Abinader, el PLD tendría que emplearse a fondo, pues es la oferta novedosa donde no hay por dónde atacarlo, ya que se ha desarrollado básicamente en el sector privado dirigiendo las empresas de su padre, José Rafael Abinader, un dirigente con un camino intachable y vinculado a la educación superior.


Esa novedad es la que le ha granjeado un gran apoyo, al punto que la encuesta Greenberg-Diario Libre de marzo pasado colocó a Abinader como el único que vencería al expresidente Leonel Fernández en una primera vuelta con 45% contra 42%, y en una segunda vuelta con 46% frente a 43% del exmandatario.


Otro punto a favor de Abinader es su discurso de unificar incluyendo al PRD, lo que se duda se logre con Mejía, por el grado de beligerancia de éste contra el presidente de ese partido, Miguel Vargas, y los repetidos fracasos en las reuniones de negociación que decenas de mediadores intentaron llevar a feliz término en más de 3 años de crisis perredeísta.