Iran


El viceministro de Exteriores iraní y uno de los principales negociadores ante el Grupo 5+1, Majid Takht Ravanchí, reclamó hoy “buena voluntad” para que finalmente pueda alcanzarse un acuerdo nuclear con su país, un pacto que debe garantizar el fin “inmediato” de las sanciones que pesan sobre Irán.


Según señala la agencia oficial iraní IRNA, Ravanchí insistió en la tesis defendida por Teherán de que el acuerdo preliminar anunciado entre Irán y el grupo formado por EE.UU, Francia, China, Reino Unido, Rusia y Alemania exige la eliminación inmediata de las sanciones impuestas por Naciones Unidas al país en el momento en que entre en vigor un acuerdo definitivo, y no de forma paulatina como han sugerido que sucederá funcionarios estadounidenses.


En ese sentido, Ravanchí denunció esa interpretación del acuerdo de Lausana (Suiza) por parte de EE.UU, que haría imposible llegar a cualquier entendimiento entre los dos bloques.


“Esperamos que el otro lado no ponga obstáculos en las futuras negociaciones y que haga posible con buena voluntad el logro de un acuerdo nuclear integral”, añadió. Con esta “buena voluntad”, el pacto podría alcanzarse sin ninguna demora, añadió.


Esta noción de que el fin de las sanciones de forma inmediata es una condición excluyente para alcanzar un acuerdo también fue defendida por el general Alí Jafari, el comandante del influyente cuerpo de los Guardianes de la Revolución, quien hoy mismo indicó que si eso no se produce “llevará al fracaso toda la negociación”.


“En el acuerdo alcanzado, aparentemente los enemigos han aceptado las líneas rojas de la República Islámica. Sin embargo hay algunas dudas a la hora de como eliminar las sanciones. Eso debe ser transparente”, añadió.


Jafarí se refirió así a la “naturaleza engañosa y dispuesta a romper pactos” de los funcionarios estadounidenses, quienes a su juicio difundieron “una versión distorsionada de la declaración conjunta” de Lausana con el fin de que la población iraní se entusiasmara con la posibilidad de un acuerdo y caer así en un discurso “psicológico” que haga romper las líneas rojas iraníes.