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La mayor conferencia a nivel mundial acerca del cobre se iniciará el lunes en Chile, el mayor productor del mundo, conforme los precios del metal se acercan a sus niveles mínimos en cinco años y las compañías mineras lidian con una disminución de la demanda por parte de su cliente más importante, China.


El precio del cobre, utilizado en conexiones y productos eléctricos, ha disminuido notablemente este año – al igual que otras materias primas, incluidos el mineral de hierro y el carbón – conforme se desacelera la economía de China.


Esto ha presionado de forma importante a las compañías mineras de cobre, y el mes pasado Freeport-McMoRan, el mayor productor mundial por producción que cotiza en bolsa, dijo que recortaría su dividendo por primera vez en siete años.


En la Conferencia Mundial del Cobre, en Santiago, es probable que existan diferencias entre los asistentes sobre si el cobre sufrirá una recesión prolongada como la del mineral de hierro.


Esto se debe a que el cobre, a diferencia del mineral de hierro, se utiliza en una amplia gama de industrias, incluyendo la fabricación de automóviles y la construcción de inmuebles.


Además, a diferencia del mineral de hierro, el cobre no sufre de un exceso de oferta, y los analistas pronostican un modesto superávit este año.


Pero a medida que China entra en el segundo trimestre – normalmente el más fuerte en cuanto a demanda – hay pocas señales de un repunte. La velocidad del proceso de aprobación del crédito de los bancos ha disminuido, los fabricantes no están funcionando a plena producción, y los comerciantes todavía están a la espera de reservar contratos de suministro a largo plazo, según los participantes en el mercado. Las existencias de cobre en los almacenes portuarios del país tampoco se han reducido, lo cual sugiere una débil demanda.


En cuanto a suministro, ningún otro país se acerca a la posición dominante de Chile: que por sí solo produce alrededor de un tercio del cobre del mundo. Compañías como la minera estatal chilena Codelco, Antofagasta, BHP Billiton, Anglo American y Sumitomo tienen operaciones en el país.


Los asistentes a la conferencia de Santiago querrán saber cuánto la caída del peso chileno y el precio del petróleo han beneficiado a los mineros del país al reducir sus costos. Esto podría dar una idea de cómo muchas de las compañías mineras pequeñas pueden sobrevivir, y seguir produciendo, con los precios actuales.


Las inundaciones del mes pasado en el desierto de Atacama en el país, uno de los lugares más secos del planeta, provocaron que las compañías mineras suspendieran operaciones. El desierto de Atacama es el hogar de más de la mitad de las minas de cobre de Chile y representa más del 60 por ciento de la producción, según analistas de Macquarie.


Existe incertidumbre acerca de las futuras inversiones en el país. La calidad del cobre de las minas chilenas está en declive, lo cual ha aumentado los costos para las compañías mineras porque tienen que producir más para satisfacer a los clientes.


Otras compañías mineras, como Glencore, han invertido en la producción de cobre en la República Democrática del Congo y Zambia, donde las leyes de minerales son más altas.


Aun así, teniendo en cuenta que se han recaudado miles de millones de dólares de capital privado e invertido en acuerdos mineros, el cobre podría resultar atractivo si los precios se recuperan.


Anglo American está en el proceso de intentar vender tres de sus minas de cobre más pequeñas en Chile.


“La gente ve mucho potencial a largo plazo para la industria”, dijo un veterano de la industria. “Las leyes de minerales están disminuyendo a nivel mundial y si se puede encontrar una mina decente que ya funciona – o está próxima a funcionar – eso le agrega valor”.