Juez


El histórico juicio contra Eike Batista, quien fue el hombre más rico de Brasil, por uso indebido de información privilegiada ha sufrido su mayor revés hasta el momento, ya que el juez que presidía el caso fue acusado de malversación.


El lunes, los fiscales presentaron cargos formales contra el juez Flávio Roberto de Souza por hacer declaraciones falsas y malversación del efectivo incautado a un narcotraficante español en un caso separado.


Entre abril del año pasado y febrero de este año, el juez Souza presuntamente tomó más de $360,000, que fueron retenidos por las autoridades, para comprarse una Land Rover a prueba de balas y un departamento en Río de Janeiro. El juez Souza no respondió a las solicitudes de comentarios.


Las acusaciones son el más reciente golpe al juicio por uso indebido de información privilegiada del Sr. Batista. Este juicio inicialmente había sido proclamado como un cambio radical para el sistema judicial brasileño y los mercados de capitales. Si es declarado culpable, el Sr. Batista sería la primera persona en ir a la cárcel en Brasil por uso indebido de información privilegiada.


Sin embargo, después de haber dado inicio al juicio en noviembre pasado, el juez Souza fue objeto de escrutinio en febrero de este año cuando fue fotografiado conduciendo un Porsche que se le había incautado al Sr. Batista. Al juez federal – quien se describió a sí mismo como un budista devoto – se le retiraron todos sus casos el mes pasado.


Fue otro giro extraño de la espectacular caída en desgracia del Sr. Batista, el multimillonario más ostentoso de Brasil quien estuvo clasificado por la revista Forbes en 2012 como el séptimo hombre más rico del mundo.


Desde entonces, los fiscales han estado trabajando para volver a presentar los cargos contra el Sr. Batista ante un nuevo juez, quien se espera comience el juicio desde cero en algún momento de este año.


El Sr. Batista había enfrentado inicialmente dos cargos de uso indebido de información privilegiada y otros cuatro cargos de manipulación del mercado, conspiración criminal, engaño a inversionistas y falsa representación en relación con el colapso en 2013 de su imperio del petróleo y la minería. Sin embargo, los fiscales han indicado que podrían presentar un menor número de cargos en esta ocasión.


Entre otras acusaciones, los fiscales afirman que el Sr. Batista usó Twitter para impulsar el precio de las acciones de su compañía petrolera OGX, alentando a sus seguidores a invertir en la compañía, en momentos en que él estaba vendiendo en secreto sus propias acciones. El Sr. Batista ha negado las acusaciones.


El juicio ha sido considerado una prueba crucial del estado de derecho en Brasil, donde los ricos y poderosos a menudo se han beneficiado de una arraigada cultura de impunidad.


Durante el año pasado, los fiscales también desempeñaron un papel destacado en sacar a la luz pública un presunto esquema de soborno y comisiones ilegales de la compañía petrolera estatal Petrobras, el cual se considera el mayor escándalo en su tipo en la historia de Brasil.