Italia


Servicios de emergencia lanzaron el domingo una importante operación de búsqueda y rescate en el norte de Libia luego del naufragio de un barco cargado con cientos de inmigrantes que intentaban llegar a Italia.


La agencia de noticias italiana ANSA dijo que se estima que a bordo de la embarcación iban unas 700 personas y que hasta el momento se habían rescatado solo 28 de aguas del Mediterráneo.


Barbara Molinario, portavoz de la agencia de refugiados de Naciones Unidas, dijo el domingo que la operación de la Guardia Costera seguía en marcha agregando que se desconoce el número de víctimas.


“Está claro que el barco volcó y que hay personas desaparecidas, pero es demasiado pronto para dar una cifra (de vivos o muertos)”, apuntó.


El incidente se produce en medio de una oleada de migrantes que intentan cruzar el Mediterráneo desde Libia a la costa italiana. Buscan aprovecharse de la calma del mar y el clima cálido para realizar la peligrosa travesía en barcos de contrabandistas.


En lo que va de año, al menos 900 fallecieron en naufragios de embarcaciones sobrecargadas.


Si se confirma una cifra de fallecidos próxima a las 700 personas, esta sería la peor tragedia en un único naufragio. La semana pasada, otras 400 personas se habrían ahogado en un accidente similar.


El sábado, el papa Francisco se unió a Italia en la presión a la Unión Europea para que haga más para ayudar al país a hacer frente al creciente número de inmigrantes que llegan a sus costas. En la semana que terminó el sábado, más de 10.000 personas alcanzaron suelo italiano.


Italia dice que seguirá rescatando a inmigrantes pero pide a la Unión Europea que aumente su colaboración para darles refugio y para las operaciones de rescate. Roma dice que la agencia de control de fronteras comunitaria, Frontex, debe asumir un mayor papel en la coordinación de las operaciones de rescate. Técnicamente Frontex es una operación de control de fronteras, y no es responsable de labores de búsqueda y rescate.


Como la mayoría de los inmigrantes quieren llegar hasta sus familiares o miembros de su comunidad en el norte de Europa, el ejecutivo italiano ha presionado para que esos países asuman más responsabilidades, especialmente aceptando a aquellas personas cuyas peticiones de asilo o estatus de refugiado están en revisión.


El comisionado de la Unión Europea para Inmigración, Dmitris Avramopoulos, dijo que en mayo se presentará una nueva política y pidió a otros miembros de la UE que proporcionen más ayuda a Italia.