Hilary


Hillary Clinton renunció este domingo por la noche a su puesto en la junta directiva de la Fundación Clinton para centrarse en su campaña a la Presidencia de EE.UU., que inicia hoy, y tras la reciente polémica por posibles conflictos de interés.


“Para dedicarme por completo a este nuevo empeño, renuncio a la junta directiva. Sé que dejo la fundación en buenas manos”, escribió la exsecretaria de Estado demócrata en un correo electrónico enviado a los empleados de la fundación, con sede en Nueva York.


“Me emociona que Chelsea (su única hija) continúe liderando la misión de la Fundación con Bill (Clinton, su esposo), nuestro compromiso familiar para ayudar a que otras personas vivan su mejor historia”, añade el mensaje.


Hillary Clinton se incorporó a la junta directiva de la fundación en febrero de 2013, tras dejar el Departamento de Estado, y la organización pasó de llamarse William J. Clinton Presidential Foundation a Bill, Hillary and Chelsea Foundation.


Desde las audiencias de su confirmación como secretaria de Estado en 2009, la oposición republicana ha esgrimido que la Fundación Clinton es una tentación para que otros países traten de influir en el Gobierno de Estados Unidos por una vía alternativa.


En febrero de este año, la fundación se vio obligada a salir al paso de varias informaciones en prensa sobre el peso de las donaciones de gobiernos y entidades de otros países durante los cuatro años que Clinton lideró la diplomacia estadounidense.


La fundación todavía no ha aclarado si, ahora que Hillary Clinton es aspirante oficial a la Presidencia, tomará algún tipo de medida para limitar las donaciones extranjeras como hizo cuando la exprimera dama fue nominada como secretaria de Estado.


Entonces la Fundación Clinton y el Ejecutivo del presidente Barack Obama firmaron un acuerdo ético en virtud del cual sólo los gobiernos que habían hecho alguna aportación antes del nombramiento de Hillary Clinton podían seguir donando y en cantidades similares, al tiempo que quedaba prohibido buscar nuevos contribuyentes.


La Fundación Clinton nació de la mano del expresidente Bill Clinton con nueve empleados en Little Rock (Arkansas) en 2001 y en 14 años se ha convertido en una poderosa organización con 2.000 millones de dólares recaudados y 2.200 empleados en todo el mundo.


Un tercio de las aportaciones de más de un millón de dólares corresponden a gobiernos, entidades o individuos extranjeros.