Dominicano


Con todos los medios de comunicación de Estados Unidos y otros países disputándose sus entrevistas, el barbero dominicano de 23 años de edad, Feidin Santana, quien la semana pasada grabó en su celular el momento en el que el policía Michael Thomas Slager, disparaba ocho tiros por la espalda al afroamericano Walter Scott en Carolina del Sur, dijo en Nueva York, que el video le cambio la vida.


Y en una mezcla de sentimientos encontrados, Santana asegura que la vida le ha cambiado en dos vías. “Una, en la que tengo miedo y otra, porque sé que hice lo correcto, algo positivo al entregarle el video a la familia de la víctima, después de ver el informe de la policía diciendo lo contrario a lo que ocurrió”.


Manifestó que “ahora mi vida es una espada de doble filo, por lo positivo y ha cambiado de una manera enorme, nunca pensé que todo el mundo me iba a dar el apoyo que estoy sintiendo ahora mismo”.


Santana refirió que “creo que es algo que debió de pasar y yo pienso que estaba en el lugar y el momento indicado por alguna razón”.


Quiere que el caso sirva como referente para todos.


“Para el ciudadano que vea las injusticias y los policías que saben que se confía en ellos y estén conscientes que su autoridad es para protegernos”, agregó.


Concediendo docenas de entrevistas a cadenas nacionales e internacionales de televisión e influyentes periódicos, Santana, relató que “cuando vi que el reporte de la policía, no era el correcto, decidí entregar el video”.


Dijo sentirse con “muchos tipos de emociones, miedo y lo que he hecho positivo, porque si no hubiera sido por mí, el caso no se hubiera resuelto”.


Narra, que iba caminando como cada día en su rutina de la casa a la barbería en la que trabaja en North Charleston, cuando vio al policía persiguiendo a Scott y entraron a un área desierta, en la que no había nadie.


“Corrí detrás de ellos para ver en que iba a terminar eso y cuando vi que el policía descargaba su pistola eléctrica en el cuerpo del señor Scott, decidí grabar para prevenir que pasara cualquier cosa y el policía se diera cuenta de que yo estaba presente en el lugar del hecho”, dijo Santana.


“Comencé a grabar cuando vi las descargas de la pistola eléctrica estallando en su cuerpo y la víctima estaba en el suelo”, añadió.


“Claro que sí, me dio miedo y todavía tengo ese tipo de emoción, pero no sé que me pasó ni de dónde saqué coraje. Había alguna razón por la que estuve allí para que yo grabara ese video”, explicó Santana.


“Si no lo hubiera grabado, se hubiera hecho más difícil el caso”, agrega.


“Todo, desde la persecución, el momento del tiroteo, todo me impactó, pero no pensé que estaba muerto porque no estaba seguro de que Scott estaba muerto a pesar de las balas. Llegué a pensar que podía estar vivo, pero después me di cuenta que no”, sostuvo Santana.


Expresó que después de irse de la escena del asesinato y llegó al trabajo, un amigo suyo le habló de la noticia. “Le mostré el video y me dijo que yo tenía algo grande. Mi amigo me dijo que viera la información de la policía sobre el incidente”.


Después de verla, decidió contactar a la familia de Scott a quienes les entregó el video.


“Pero antes de eso, se me cruzaron muchísimos pensamientos, entre ellos si lo hacía o no y les pedí a los familiares que no le dijeran a nadie que fui yo quien grabé el video, ni al Departamento de Policía, porque sabía que podían cambiar todo”, expuso Santana.