Tragedia


El 3 de octubre de 2013 Europa se sobrecogió con el naufragio de Lampedusa, donde murieron ahogados 368 inmigrantes. Un año y medio después, la tragedia se repite y, según ACNUR, volverá a suceder este verano si no se pone remedio.


La prensa italiana titula ayer, tras conocerse la enésima tragedia migratoria en el Canal de Sicilia, donde se estima que han muerto entre 700 y 950 inmigrantes, como lo hacía aquel octubre de 2013, aludiendo a “La soledad” de Italia y “el silencio” de Europa.


Toda la prensa resalta cómo a pesar de los llamamientos y las promesas, nada ha cambiado desde aquel día en el que una barcaza se hundió a pocas millas de las costas italianas, pero sobre todo se piensa que si no se hace algo la tragedia continuará.


La portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas (ACNUR) en el sur de Europa, Carlotta Sami, que se ha trasladado a Catania, en Sicilia, a donde llegarán los 24 supervivientes del último naufragio, denunció ayer que en lo que va de año 1.650 inmigrantes han muerto en el Canal de Sicilia y que la cifra aumentará debido al buen tiempo y a la falta de medios.


El director de ACNUR en Europa, Vincent Cochetel, subrayó que trata de “una tragedia anunciada” debido a los medios insuficientes, en una entrevista publicada ayer en el diario italiano “La Repubblica”, y hacía notar que en tan sólo cuatro meses de este año se han registrado ya la mitad de los muertos de 2014, cuando fallecieron 3.500 inmigrantes en esta zona del Mediterráneo.


Italia, como cada vez que sucede una tragedia de este tipo, reiteró sus llamamientos a Europa para que comience a hacer mayores esfuerzos ante un problema que no puede afrontar sola.