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Un agente federal del gobierno de los Estados Unidos (EEUU) asesinó en la tarde de este martes al joven afrodescendiente Terrance Kellom, residenciado en Detroit, Michigan, por considerarlo un “peligro inminente”.


De acuerdo con Telesur, el joven de 20 años de edad fue asesinado en su casa, por múltiples disparos, luego de que el efectivo policial declarara que Kellom lo había amenazado con un martillo.


Por su parte, el padre de la víctima, Kevin Kellon, declaró a los medios locales, que su hijo se encontraba desarmado. “Mi hijo murió con los puños cerrados. No tenía un martillo. Ellos asesinaron a mi hijo en mi cara”, expresó a medios locales, reseñó Telesur.


Ante esta nueva represalia hacia la comunidad afrodescendiente de EEUU, el movimiento Coalición contra la Brutalidad Policial en Detroit organizó una marcha, para exigir a las autoridades una investigación sobre este hecho.


“A la luz de los incidentes nacionales, nos encontramos con este último tiroteo terrible, angustioso, y despreciable y con que otro hombre negro joven tiene que ser asesinado en su casa en frente de su familia con varios disparos”, se quejó Ron Scott, director de la coalición que convocó la marcha, citado por Télam.


Estas protestas se suman a la manifestaciones de rechazo en varias ciudades estadounidenses tras una serie de casos de represión y discriminación racial de cuerpos de seguridad contra jóvenes afroamericanos, que se han recrudecido desde 2014.


En febrero de 2012, por ejemplo, fue asesinado en Sanford, Florida, el joven Trayvon Martin, de 17 años, por un guardia de seguridad que lo consideró “sospechoso”.


El 30 de abril de 2014, el policía Christopher Manney disparó 14 veces contra Dontre Hamilton, de 31 años, quien estaba desarmado. En julio, Eric Garner, de 43 años, murió luego de ser estrangulado por el policía blanco Daniel Pantaleo. Un mes después, el agente Darren Wilson asesinó al joven estadounidense Michael Brown, de 18 años, en Ferguson, Missouri, San Luis.


Cuando ocurrió el incidente en Ferguson, un informe inicial del departamento de Policía no encontró que se violaran derechos de la víctima. Sin embargo, una pesquisa posterior del Departamento de Justicia arrojó un duro informe que detalló prácticas abusivas y discriminatorias cuando se aplicaba la ley.


Por su parte, el presidente estadounidense, Barack Obama, calificó como criminales a los responsables de los disturbios ocasionados por manifestantes que se mantienen movilizados en las calles de Baltimore, Maryland, escenario de protestas tras el funeral de Freddie Gray, joven afroamericano muerto por presunto exceso policial.


En Baltimore, la alcaldesa esa ciudad, Stephanie C. Rawlings-Blake, estableció ayer lunes un toque de queda entre las 10 de la noche y las cinco de la madrugada.


Por su parte, el gobernador de Maryland, Larry Hogan, decretó estado de emergencia tras varias horas de violentos disturbios y advirtió que la Guardia Nacional está “en situación de alerta” con el fin de responder a la “creciente violencia”, reseñó Actualidad RT.