Flugzeug von GermanwingsContinúa el rastreo de los restos del vuelo de Germanwings que se estrelló este martes en los Alpes franceses con 150 personas a bordo. El Gobierno confirma que 51 de las víctimas del accidente aéreo son españolas.


Precisamente, tras el accidente, Lufthansa, compañía matriz de Germanwings, anunció que pagaría inicialmente 54.000 dólares (unos 50.000 euros) por cada pasajero a los familiares de los fallecidos. Estos pagos no afectaría a las reclamaciones que realicen las famílias.


Esta mañana todavía hay algunos familiares de víctimas en este establecimiento hotelero, aunque ni los responsables del hotel ni la Policía han querido precisar de cuántos se trata. La policía ha prohibido a los periodistas instalarse en la recepción del hotel o en el aparcamiento situado enfrente de la entrada del establecimiento al alegar que se trata de un espacio reservado a los familiares de las víctimas.


Se hace público el relato de los últimos minutos del vuelo siniestrado de Germanwings. Según las grabaciones a las que ha tenido acceso el diario alemán “Bild”, el capitán del avión intentó entrar en la cabina a golpe de hacha tras exhortar al copiloto Andreas Lubitz a que abriera la puerta.


“Por el amor de Dios, abre la puerta. ¡Abre la maldita puerta!”, gritó el capitán Patrick Sondheimer durante los últimos instantes del vuelo. Las grabaciones del vuelo recogidas por la Fiscalía francesa revelan un lapso de once minutos desde que el capitán abandona la cabina hasta que el avión se estrella en los Alpes.


Nada más terminar la comprobación del protocolo de aterrizaje, sobre las 10.27 de la mañana, el copiloto Andreas Lubitz indica al capitán Sondheimer que ya puede abandonar la cabina para ir al lavabo. “Ya puedes salir”, dice Lubitz.


Dos minutos después, el avión comenzó su descenso. A las 10.32, los controladores de tráfico intentan contactar con el avión, sin respuesta. Es en ese momento cuando se escucha un golpe en la puerta. Es el capitán Sondheimer, consciente de que el avión ha iniciado el descenso e intenta entrar. “Por el amor de Dios, abre la puerta”, grita Sondheimer.


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