ProtestasLas protestas estallaron en la capital de Wisconsin durante la noche después de que un oficial de policía disparara fatalmente a un adolescente afroamericano que, según las autoridades, les atacó. Sin embargo, Tony Robinson, la víctima, de 19 años, iba desarmado.


El chico supuestamente agredió al agente en un apartamento en Madison la noche del viernes, cuando el agente acudió para atender una llamada dijo Mike Koval, jefe de la policía de la ciudad.


“Estaba desarmado. Eso va a hacer todo más complicado para los investigadores, para el público. Va a ser más difícil de aceptar y entender por qué se usó la fuerza y se disparó contra el chico”, señaló Koval.


Tras la muerte del adolescente, los manifestantes salieron a las calles al grito de “las vidas negras importan” y “¿En quién confiamos? ¡En nadie!”. Las multitudes se dispersaron poco después.


El incidente comenzó cuando las autoridades recibieron una llamada de que un hombre sospechoso había entrado en un apartamento, dijo Koval.


Poco antes de esa llamada, habían recibido otra que denunciaba que el mismo sospechoso estaba “en la carretera esquivando coches”, según Koval.


Cuando un agente fue al apartamento, oyó un escándalo en el interior y decidió entrar.


“Una vez dentro de la casa el sujeto había golpeado a alguien. Supuestamente era el mismo que había estado sorteando los automóviles en la calle. Y al ver al oficial, le asaltó”, dijo Kova”. Entonces el policía sacó su revólver y disparó”.


Varios agentes y otras personas en el lugar realizaron al sospechoso la reanimación cardio pulmonar mientras llegaba la ambulancia, aunque murió más tarde en el hospital.


El oficial sufrió un golpe en la cabeza, pero está en tratamiento y aún no se sabe el alcance de las lesiones, dijo Koval.


Koval reconoció las protestas callejeras le recordaban a las que siguieron la muerte de los hombres negros en Ferguson, Missouri, y Staten Island, Nueva York, después de enfrentamientos con la policía.


Robinson era de raza mixta y el oficial que le disparó, un veterano con más de 12 años en el departamento de policía, es Matt Kenny, blanco.


Kenny disparó y mató a otro hombre en acto de servicio en 2007, pero fue exonerado de toda culpa e incluso recibió una mención, dijo Koval. El jefe dijo que el incidente de 2007 “concluyó que se trataba de un suicidio provocando a la policía. …”


Koval dijo que visitó la casa de la madre de Robinson la noche del viernes y se reunió con los abuelos de Robinson fuera de la casa.


La madre del chico aseguró que su hijo lo era todo para ella. “Se dedicaba a cuidar niños. Era un chico amable y tranquilo. Un apasionado del fútbol, no entiendo lo que pudo haber pasado”, aseguró Andrea. Y añadió llorando: “Era mi vida. Lo tuve con 17 años, y crecimos juntos”.


La ley de Wisconsin obliga a que tiroteos en los que está involucrada la policía sean investigados por una agencia externa, en este caso la División de Investigación Criminal.