CamionesEl presidente de la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado), Blas Peralta, informó que miembros de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (Minustah) y la Policía haitiana establecieron una franja para que los camiones que transportan mercancías desde la República Dominicana hacia el vecino país puedan ser custodiados para garantizar su seguridad, donde ya comenzaron a entrar y salir por los pasos de Jimaní y Dajabón.


Mientras que el ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Navarro, dijo que a pesar de haber tomado la firme medida de cerrar provisionalmente los cinco consulados en Haití, la República Dominicana no tiene entre su planes romper las relaciones con ese país.


Peralta manifestó a DL que ni en Dajabón ni en Jimaní hay camiones varados, debido a que salieron hacia Haití bajo protección de la Minustah y la Policía haitiana.


Detalló que se estableció una franja para los camioneros entrar a Haití, que va desde Jimaní hasta la población de Kwadèbouke, y de ahí a la zona del aeropuerto internacional de esa nación.


Asimismo, dijo que debido a que la cantidad de miembros de la Minustah no es suficiente, ellos se comprometieron a dar seguridad solo en esa ruta.


“El camionero que se desvíe de ahí a otro sitio sin seguridad, puede correr el riesgo de que lo atraquen, lo maten y le roben la mercancía”, dijo Peralta.


El dirigente transportista informó que desde ayer camioneros comenzaron a regresar desde Haití, luego de llevar las mercancías.


Declaró que lo único que exige Fenatrado es que para entrar y salir de Haití, las autoridades de ese país se comprometan a custodiar los camiones hasta su destino.


“De lo contrario, nosotros no vamos a entrar, porque según versiones, los haitianos se están preparando para una venganza contra República Dominicana por el haitiano que se ahorcó (apareció colgado de un árbol) en Santiago”, dijo.


Indicó que un grupo de haitianos anda con un video en Haití mostrándole a la ciudadanía su compatriota colgado y unos dominicanos que se pelearon con habitantes del vecino país en la frontera y llamando a la población a tomar venganza.