incendio Los siete hermanos de entre 5 y 16 años que murieron el sábado en un incendio en Nueva York serán despedidos en un funeral en la ciudad y sus restos se trasladarán posteriormente a Israel para ser enterrados.


Los menores, miembros de una familia de judíos ortodoxos, dormían en su vivienda del barrio de Midwood, en Brooklyn, cuando una placa eléctrica utilizada para mantener comida caliente falló e inició un fuego que se extendió rápidamente por toda la casa.


Sólo la madre y una de sus hijas, de 15 años, sobrevivieron, al saltar desde una ventana en el segundo piso del edificio, y continuaban ayer ingresadas en estado crítico.


Siguiendo la tradición judía, que establece que los funerales deben celebrarse cuanto antes tras la muerte, los niños fallecidos serán despedidos en una ceremonia a partir de las 15.00 hora local (19.00 GMT), informó el concejal Mark D. Levine.


Los cuerpos serán luego enterrados en Israel, donde la familia vivió hasta hace unos dos años.


El padre de la familia, Gabriel Sasson, un hombre muy religioso según dijeron los vecinos a medios locales, se encontraba participando en una actividad con motivo del Sabbath cuando se registró el incendio.


Las autoridades indicaron que el fuego inició por un fallo en una placa eléctrica instalada en la cocina y que era utilizada por la familia para mantener comida caliente para el día siguiente.


La práctica es habitual entre los judíos ortodoxos, que tienen prohibido encender fuegos o aparatos eléctricos durante el Sabbath.


En el incendio murieron tres niñas de 6, 11 y 16 años junto a cuatro niños de 5, 8, 10 y 12 años, que fueron atrapados por las llamas que ascendieron rápidamente al segundo piso de la vivienda unifamiliar, desde la cocina situada en la planta principal.


El incendio es el peor que se registra en Nueva York desde marzo de 2007, cuando diez inmigrantes de Mali, incluidos nueve niños, murieron en un fuego declarado en una vivienda de madera en el Bronx.


Fuente: Listín Diario