LeonelEl expresidente Leonel Fernández decidió tirarse a las calles, y no parará hasta recorrer todas las provincias del país, en busca de completar el indefinido panorama político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).


Uno de los coordinadores de su equipo político, el senador de Espaillat, José Rafael Vargas, dijo ayer que Fernández les aseguró, en una reunión de una hora y 10 minutos con 312 miembros del Comité Central, que decidió lanzarse a la búsqueda de la candidatura presidencial por cuarta ocasión, y para eso hay pautadas 28 actividades.


En declaraciones enviadas por el PLD, se indica que Fernández advirtió que ese partido tiene una “gran responsabilidad para mantener su unidad porque una hipotética fragmentación de la organización, significaría el desplome del sistema de partidos”.


Señaló que cuando en los partidos políticos se acercan los procesos internos, no hay unidad interna, lo que predomina es la competencia, pero que cuando concluya ese proceso el PLD volverá a reunificarse.


“Si el PLD actúa con la madurez y la sensatez que siempre nos ha caracterizado, el panorama político resulta totalmente claro”, indicó.


Reiteró que los próximos dos períodos electorales están de lado del partido morado, y que “no sería así, si se actuara de manera irracional e insensata, que no es la costumbre en el PLD”.


Fernández sale al ruedo luego de una serie de actos y ruedas de prensa para apoyarlo, contra una alegada campaña en su contra, en la que señalan que está siendo utilizado el exconvicto por narcotráfico en Estados Unidos, Quirino Ernesto Paulino Castillo.


El senador Vargas enfatizó en que el encuentro de ayer fue para anunciar “que él oficialmente va a las calles en busca de la candidatura presidencial, y que espera que esto sirva para fortalecer el partido”.


Otros dirigentes miembros del Comité Central consultados manifestaron que el exmandatario les afirmó que la institucionalidad del país debe preservarse, y que si no impulsó una modificación constitucional cuando tenía el poder en las manos, dos millones de firmas y pleno dominio del Congreso, no lo hará ahora en esta coyuntura política.