giselle Tras 20 años en la industria, la brasileña sigue siendo la modelo mejor pagada del mundo. Una posición conquistada gracias a su cuerpo perfecto de medidas 86-61-86 y su carisma, que la han llevado a ser la imagen de la línea de maquillaje Les Beiges de Chanel, además de que ha trabajado con diseñadores como Valentino, Versace y Louis Vuitton.


Con tan solo 34 años de edad, la brasileña lo tiene todo: un puesto codiciado en la industria de la moda, una fortuna multimillonaria en dólares, es empresaria y lo más importante, tiene una hermosa familia de dos hijos: Benjamin Rein y Vivian Lake, procreados con el jugador de fútbol americano Tom Brady (quarterback de los New England Patriots).


Y es su nido familiar lo que la ha llevado precisamente a pensar en el retiro. “Gisele se enfocará en proyectos especiales y también en pasar más tiempo en lo que es su prioridad número uno: su familia”, indicó su hermana y portavoz Patricia Bündchen.


Soporte económico


Bündchen ha sido la modelo mejor pagada durante los últimos ocho años. De acuerdo con la revista “Forbes”, ganó unos 47 millones de dólares en 2014, unos 12 millones más que su esposo.


En el ‘ranking’ que “Forbes” elabora cada año con las que más dinero ganan, Gisele ocupaba en 2012 un imbatible primer puesto gracias a los 45 millones de dólares de beneficios por su trabajo.


Su fortuna procede de ser la favorita para las campañas de las firmas de lujo más importantes, como la que protagoniza para Les Beiges de Chanel, pero también del poderío de Brasil como nueva fuerza económica en pleno crecimiento. Allí, Gisele es Midas, y cualquier cosa a la que se acerque se transforma en oro de manera instantánea. Porque, además de posar y vender con su imagen los sueños de lujo, glamour y belleza de los demás, consigue beneficios con sus propias aventuras empresariales, como el diseño de las colecciones de sandalias para la firma Ipanema (aunque los beneficios los dona a proyectos benéficos) o su propia línea de cosméticos naturales, Sajaa.


Del anonimato a la gloria. Su matrimonio con Brady (y, anteriormente, su largo noviazgo con la estrella de Hollywood Leonardo DiCaprio) la elevaron a la categoría de estrella mediática en Estados Unidos, donde no falta jamás a los eventos importantes, como la última gala del Met.


Aunque vive en Boston (Estados Unidos), donde su marido desarrolla su carrera deportiva, Brasil continúa más que presente en su vida. Todos los comentarios que hace en Twitter e Instagram están escritos en sus dos idiomas oficiales, inglés y portugués, y la mayoría de los comentarios que recibe en sus interacciones habituales en las redes sociales provienen de su país.


Una madre modelo


Su hijos Benjamin Rein, y Vivian Lake, nacieron de partos naturales en la bañera de su casa, seguidos de unos puerperios envidiables, que ella achaca a su forma física, ya que fue capitana del equipo de voleibol de su colegio y sigue siendo fanática del yoga y del kung-fu. En los “backstage” se le vio varias veces lactando a sus bebés.